Las medidas para evitar que el coronavirus de Wuhan se propague a nivel mundial mantiene en cuarentena a once millones de personas en China, donde se registraron los primeros casos.
Desde el fin de semana que científicos alertaron del hecho se han confirmado la muerte de 19 personas y más de 570 casos sospechosos en ese país.
Festividades como la del Año Nuevo Chino han sido canceladas, además de medidas extremas para evitar que el brote se convierta en una epidemia.
Las calles de una de las ciudades más importantes de China se asimilan a una metrópolis fantasma, la poca afluencia de transeúntes refleja la gravedad de la situación.
La alarma se ha intensificado con el descubrimiento de posibles contagios en México, Estados Unidos, Brasil y Colombia.
El miércoles la Organización Mundial para la Salud (OMS) analizaba la posibilidad de declarar emergencia internacional.
La peligrosidad del coronavirus es por su alto contagio, el cual es comparado con el Síndrome Agudo Severo (SRAS), que dejó más de 600 muertos en el 2003.