Un tornado político está ocurriendo en Guatemala tras la inhabilitación jurídica del Movimiento Semilla y el allanamiento del Tribunal Supremo Electoral (TSE).
Expertos han detallado que la crisis en la nación centroamericana se desató cuando un ciudadano denunció que se utilizó su nombre para inscribir el movimiento que logró llegar al balotaje.
La firma falsa trajo sospechas de que la inscripción del Movimiento Semilla fue ilegal y amañada, como lo ha hecho ver la Fiscalía guatemalteca.
Hasta el momento, solo se ha confirmado la denuncia ciudadana sobre el uso de su nombre y firma falsificada para poder llenar los requisitos que le permitieron al partido emergente participar en la contienda política y convertirse en una sorpresa electoral.
Aunque existen indicios de otras firmas falsificadas, y hasta el uso de identidades de personas fallecidas, no se han revelado pruebas en contra del Movimiento Semillas cuyos líderes aseguran que ellos denunciaron con anticipación el uso del nombre y firma falsas de un ciudadano.
Para los representantes del nuevo partido todo se trata de una estrategia política ante el temor de perder el proceso electoral que se desarrollará el próximo 20 de agosto.
Al respecto, se detalló que la Fiscalía no ha dado detalles de las investigaciones y se ha dedicado a perseguir al movimiento para lograr la inhabilitación jurídica que los inhabilitaría de la contienda.
Este jueves, la crisis electoral se intensificó con el allanamiento de las oficinas del Tribunal Supremo Electoral, supuestamente para recabar información.
Según la Fiscalía, el Movimiento Semilla adhirió 5,000 ciudadanos de manera ilegal, con falsificación de su letra y firma.
El candidato del nuevo movimiento es Bernando Arévalo, un congresista que sorpresivamente logró el apoyo en las urnas.
Arévalo denunció que el fiscal que sostiene el proceso en contra del movimiento que representa ha sido incluido en una lista de EEUU de funcionarios centroamericanos corruptos.