El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha vuelto a generar controversia tras realizar un comentario inusual sobre los refrescos dietéticos. Según relató el médico Mehmet Oz, Trump sugirió que este tipo de bebidas podrían tener la capacidad de “eliminar células cancerígenas” en el cuerpo, una afirmación que rápidamente despertó críticas y dudas en distintos sectores.

La declaración fue compartida por Oz durante una conversación en un pódcast conducido por Donald Trump Jr., donde explicó que el comentario del mandatario se hizo en tono relajado mientras defendía su gusto por las bebidas gaseosas. De acuerdo con el médico, Trump habría argumentado que si los refrescos dietéticos son capaces de dañar el césped al ser vertidos sobre él, entonces podrían tener un efecto similar contra células dañinas en el organismo.

Aunque la afirmación fue presentada como una anécdota, el tema ha generado un amplio debate, especialmente porque se produce en un contexto en el que autoridades sanitarias promueven hábitos alimenticios más saludables, basados en productos naturales y menos procesados. Especialistas han recordado que no existe evidencia científica que respalde la idea de que las bebidas gaseosas, ya sean dietéticas o tradicionales, tengan propiedades anticancerígenas.

El gusto de Trump por este tipo de bebidas no es un secreto. Durante su paso por la Casa Blanca, se hizo conocido por su consumo frecuente de refrescos, especialmente de Diet Coke, llegando a ingerir varias latas al día. Incluso, reportes señalan que contaba con un botón en su escritorio que le permitía solicitar esta bebida de manera inmediata, un detalle que se convirtió en símbolo de sus hábitos poco convencionales.

La relación del mandatario con la industria de bebidas también ha sido cercana. La empresa The Coca-Cola Company, responsable de productos como Fanta, ha mantenido vínculos cordiales con Trump. En ocasiones, ejecutivos de la compañía han tenido gestos simbólicos hacia él, lo que ha reforzado la percepción de afinidad entre ambas partes.

Más allá de sus preferencias alimenticias, Trump ha expresado en diversas ocasiones ideas particulares sobre la salud. Una de las más conocidas es su teoría de que el cuerpo humano funciona como una batería con energía limitada, por lo que el ejercicio excesivo podría ser perjudicial. Este tipo de afirmaciones han sido ampliamente cuestionadas por expertos en medicina, quienes insisten en la importancia de la actividad física regular para mantener una buena salud.

En el mismo pódcast, Oz relató otro momento anecdótico en el que encontró al presidente con una bebida gaseosa de naranja sobre su escritorio, aparentemente de la marca Fanta. Según el médico, Trump defendió su consumo argumentando que no podía ser tan perjudicial debido a que contiene concentrado de jugo de naranja, al que incluso describió como si fuera “recién exprimido”.

Estas declaraciones han provocado reacciones en redes sociales, donde usuarios han cuestionado la lógica detrás de comparar el efecto de una bebida sobre superficies externas con su impacto en el organismo humano. Algunos comentarios han ironizado sobre la idea, señalando que ciertos productos también son utilizados para limpiar superficies, lo que no implica que sean seguros o beneficiosos para el consumo.

Por su parte, expertos en salud han reiterado que el consumo excesivo de bebidas azucaradas o dietéticas puede tener efectos negativos, incluyendo riesgos metabólicos y cardiovasculares. Aunque los refrescos sin azúcar reducen la ingesta calórica, no están exentos de controversias en cuanto a sus posibles efectos a largo plazo.

El propio Oz aclaró que el comentario de Trump fue hecho en tono humorístico, aunque también destacó que el mandatario mantiene una percepción particular sobre sus hábitos alimenticios. Además, señaló que, tras evaluaciones médicas previas, considera que Trump se encuentra en buen estado de salud general.

El episodio ha puesto nuevamente en el centro del debate la influencia de figuras públicas en temas de salud. Las declaraciones de líderes políticos pueden tener un impacto significativo en la percepción pública, por lo que especialistas subrayan la importancia de basar cualquier recomendación en evidencia científica sólida.

En un momento en que la desinformación en temas de salud se propaga con facilidad, este tipo de comentarios, incluso si se realizan en tono de broma, pueden generar confusión. Por ello, la comunidad médica insiste en la necesidad de promover información clara, responsable y fundamentada, especialmente cuando se trata de enfermedades graves como el cáncer.

Aunque la afirmación de Trump sobre los refrescos dietéticos parece haber sido una ocurrencia informal, ha servido para reabrir el debate sobre la relación entre hábitos de consumo, salud y el papel de la evidencia científica en la construcción de mensajes públicos.

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