El Departamento de Justicia demanda a Nueva York y a su alcalde, Eric Adams, como parte de una creciente confrontación sobre la gestión de políticas migratorias en la ciudad.

El gobierno federal argumenta que ciertas regulaciones locales interfieren con las competencias nacionales en materia de inmigración, según informaron fuentes oficiales estadounidenses.

Nueva York, conocida por su política de “ciudad santuario”, busca proteger a migrantes y limitar la cooperación de sus autoridades con agencias migratorias federales. Sin embargo, el gobierno del presidente Joe Biden, a través del Departamento de Justicia, sostiene que estas medidas contravienen la ley federal y dificultan la labor migratoria nacional.

¿Qué implica la demanda federal?

La denuncia presentada exige que el gobierno local facilite el intercambio de información entre la policía de Nueva York y autoridades federales, lo cual puede afectar directamente a la comunidad migrante.

Las autoridades federales remarcan que “ningún estado o ciudad puede obstaculizar la aplicación de las leyes migratorias”. Por su parte, [el alcalde Adams ha defendido la postura de la ciudad, asegurando que Nueva York continuará amparando a quienes llegan en busca de refugio y mejores condiciones de vida.

Este conflicto se suma a otros casos donde la política migratoria divide a autoridades locales y federales, como sucedió anteriormente en estados como Texas y California.