El Departamento de Seguridad Nacional  estudia posibles modificaciones a la normativa que limita la cantidad de líquidos permitidos en el equipaje de mano en los aeropuertos estadounidenses. La medida, en vigor desde 2006, podría estar cerca de cambiar.

Durante su participación en la Cumbre Hill Nation, celebrada en Washington y organizada por The Hill y NewsNation, la secretaria del DHS, Kristi Noem, dejó entrever que la política actual sobre líquidos podría ser revisada próximamente. “Estoy cuestionando el tema de los líquidos. Quizá el próximo gran anuncio tenga que ver con eso”, expresó durante una entrevista con el presentador Blake Burman.

Actualmente, la llamada regla 3-1-1 de la TSA obliga a los pasajeros a llevar líquidos, geles o aerosoles en envases individuales de 3.4 onzas (100 mililitros) o menos, todos almacenados dentro de una sola bolsa plástica transparente con cierre hermético. Esta restricción fue implementada en 2006 tras frustrarse un complot para detonar explosivos líquidos en vuelos comerciales entre Reino Unido y Estados Unidos.

El comentario de Noem se produce días después de que el DHS eliminara otra norma establecida tras los atentados del 11 de septiembre de 2001: la obligación de quitarse los zapatos en los puntos de control de seguridad. Ambas medidas fueron adoptadas para reforzar la seguridad aérea tras las amenazas terroristas de esa época.

En su intervención, Noem destacó la necesidad de avanzar hacia un sistema más ágil y eficiente para los viajeros. “Mi visión del aeropuerto del futuro es que una persona entre con su equipaje de mano, pase por un escáner y pueda dirigirse directamente a su vuelo en cuestión de minutos”, explicó. Añadió que su equipo está trabajando con diversas compañías tecnológicas para desarrollar e implementar soluciones que aceleren el proceso sin comprometer la seguridad.

De acuerdo con Noem, el sistema de seguridad en los aeropuertos está diseñado por capas, lo que permite ajustes sin reducir el nivel de protección. “Debe ser un proceso inteligente, que realmente aporte seguridad, no solo reglas que seguimos por costumbre”, afirmó. También aprovechó para cuestionar algunas decisiones del gobierno del presidente Joe Biden respecto a políticas de transporte y seguridad.

En respuesta a las declaraciones de la secretaria, un portavoz oficial del DHS aseguró que cualquier anuncio formal sobre cambios en las reglas se realizará a través de los canales institucionales adecuados. En un comunicado, el departamento reiteró su compromiso con la mejora continua de la seguridad y la experiencia de los pasajeros. “La secretaria Noem y la TSA trabajan constantemente para hacer más eficientes los controles de seguridad y al mismo tiempo mantener altos estándares de protección para el público viajero”, señala el texto.

Aunque por ahora no se ha hecho ningún anuncio oficial, la posibilidad de modificar la regla de los líquidos marca una nueva etapa en la evolución de la seguridad aérea en Estados Unidos. De aprobarse el cambio, podría significar una experiencia mucho más fluida para millones de viajeros, manteniendo el equilibrio entre protección y comodidad.

La TSA permitirá que pasajeros mantengan sus zapatos puestos en controles de seguridad de aeropuertos