La Administración de Seguridad en el Transporte de Estados Unidos ha comenzado a implementar un importante cambio en sus protocolos de seguridad: los pasajeros podrán conservar sus zapatos puestos al pasar por los controles de los aeropuertos, una norma que estuvo vigente por casi 20 años.

Aunque la TSA aún no ha hecho un anuncio oficial, la medida ya se está aplicando de forma gradual en diferentes terminales del país. El exagente de la TSA, Caleb Harmon-Marshall, reveló en su boletín Gate Access que agentes en varias instalaciones han recibido nuevas instrucciones y que ya se inició la capacitación para adaptar los procedimientos operativos a esta nueva política.

Esta norma de retirar el calzado fue instaurada en 2006, como respuesta al intento de atentado con explosivos ocultos en los zapatos de un pasajero en un vuelo de 2001. Desde entonces, ha sido una medida estándar en los filtros de seguridad, excepto para algunos grupos específicos como niños menores de 13 años, adultos mayores de 75 y los usuarios del programa TSA PreCheck.

Ahora, con esta actualización, cualquier viajero podrá mantener sus zapatos puestos, lo cual representa un avance hacia controles más ágiles y cómodos sin comprometer la seguridad. Según Harmon-Marshall, esta flexibilización podría afectar la exclusividad del programa TSA PreCheck, ya que uno de sus principales beneficios era justamente evitar tener que descalzarse.

Este cambio responde también a una evolución en los sistemas de detección y tecnología de seguridad, que hoy permiten identificar amenazas sin necesidad de medidas tan invasivas. La TSA continúa revisando y actualizando sus estándares para mejorar la experiencia del pasajero mientras mantiene altos niveles de protección.

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