- Mientras miles de protestantes exigen la salida de Rodrigo Paz del poder, el gobierno de EEUU ha emitido su fallo en la soberanía, indicando que no permitirán un derrocamiento.
El secretario de Estado de Estados Unidos (EEUU), Marco Rubio, enfatizó que el gobierno de Trump “no permitirá un cambio de poder en Bolivia”, en referencia a la creciente tensión y rumores sobre posibles alteraciones al orden democrático en la región.
Esta declaración se da en un contexto de alerta por la estabilidad institucional del país sudamericano, donde sectores políticos y sociales han mostrado su preocupación frente a ensayos de desestabilización y protestas recientes.
Rubio, reconocido por su postura frente a Latinoamérica, recalcó que cualquier gobierno que no surja de procesos democráticos será rechazado por Washington.
Según Rubio, EEUU mantiene un compromiso firme con la democracia y el respeto al orden constitucional, no solo en Bolivia, sino en toda América Latina.
“Que no quepa duda: Estados Unidos apoya plenamente al Gobierno constitucional legítimo de Bolivia. No permitiremos que criminales y narcotraficantes derroquen a líderes elegidos democráticamente en nuestro hemisferio”, posteó Rubio n su cuenta de X.
Desde hace más de dos semanas, el país sudamericano vive una ola de protestas populares y bloqueos de caminos, que comenzaron con reclamos al Ejecutivo por los salarios, el acceso a los combustibles y el rechazo a ciertas decisiones, como la derogación de la ley de tierras, pero que con el paso de los días se intensificaron tanto en exigencias como en extensión.
En Latinoamérica, el respaldo o rechazo de EEUU a gobiernos tiene precedentes, por lo que el mensaje de Rubio puede influir tanto en actores internos como en la posición de países vecinos.
La opinión pública en Bolivia se encuentra dividida. Algunos consideran que cualquier intromisión extranjera puede dificultar los esfuerzos de diálogo interno, mientras otros ven positivo el llamado a respetar el marco constitucional.

EEUU felicita a Rodrigo Paz y promete colaboración con Bolivia
Las reacciones internacionales ante la reciente elección de Rodrigo Paz como presidente de Bolivia no se han hecho esperar.
Estados Unidos felicitó a Rodrigo Paz y manifestó su intención de iniciar una nueva etapa de colaboración con Bolivia, luego de más de dos décadas marcadas por la desconfianza y la mala gestión entre ambos países.
Según declaraciones oficiales recogidas por agencias, el Departamento de Estado norteamericano transmitió su esperanza de trabajar junto al nuevo gobierno en áreas clave como la democracia, el comercio y la seguridad regional.
Este gesto representa un cambio relevante, considerando que las relaciones Bolivia–Estados Unidos estuvieron marcadas por la tensión durante los últimos gobiernos, así como por desacuerdos sobre políticas internas y cooperación internacional.
“Tras dos décadas de mala gestión, la elección del presidente electo Paz representa una oportunidad transformadora para ambas naciones”, dijo el secretario de Estado de Estados Unidos (EEUU), Marco Rubio.
Agregó que “Estados Unidos está dispuesto a colaborar con Bolivia en prioridades compartidas, como el fin de la inmigración ilegal, la mejora del acceso a los mercados para la inversión bilateral y la lucha contra las organizaciones criminales transnacionales para fortalecer la seguridad regional”.
Un giro en las relaciones Bolivia–Estados Unidos
La llegada de Rodrigo Paz al poder podría marcar un antes y un después en la diplomacia boliviana. Estados Unidos busca dejar atrás los años de desencuentros, apostando por el diálogo y la colaboración.
Fuentes oficiales estadounidenses han señalado que están dispuestos a fomentar la inversión y respaldar programas de desarrollo que beneficien a la población boliviana, un área en la que los anteriores gobiernos mantuvieron posturas divergentes.
No obstante, algunos analistas recuerdan que el éxito de este acercamiento dependerá de la apertura del nuevo presidente boliviano para implementar acuerdos e impulsar reformas fundamentales.

Rodrigo Paz es el nuevo presidente de Bolivia tras reñida segunda vuelta
La noticia de que Rodrigo Paz es el nuevo presidente de Bolivia marca el inicio de una etapa política cargada de expectativas y retos para la nación sudamericana, luego de casi dos décadas de un gobierno de izquierda, interrumpido por un golpe de Estado.
El derrocamiento de Evo Morales y el retorno de la izquierda con el triunfo de Luis Arce, marcaron la vida política de un país que decidió por un cambio radical de gobierno.
La segunda vuelta de las elecciones, celebrada el pasado domingo, fue decisiva y reflejó el deseo de cambio manifestado por millones de bolivianos en las urnas.
Paz, de tendencia centrista, logró imponerse a su rival con un margen suficiente que ya fue confirmado por el Tribunal Supremo Electoral.
Con este resultado, se sella el final de una campaña intensa caracterizada por debates sobre la estabilidad y el rumbo económico del país.
Resultados oficiales y reacciones políticas tras la victoria
De acuerdo a los datos oficiales, Rodrigo Paz obtuvo más del 50% de los votos, garantizando su ingreso al Palacio Quemado a partir de enero de 2026.
Diversos sectores políticos, tanto nacionales como internacionales, han reaccionado a su triunfo.
Mientras algunos líderes de la región celebran el espíritu democrático boliviano, colectivos y movimientos sociales han pedido mantener la vigilancia sobre las promesas de campaña, en especial las relacionadas con la reforma económica y la lucha contra la corrupción.
Expertos señalan que el nuevo gobierno enfrentará desafíos importantes, como la recuperación económica, la reconciliación social y la transparencia institucional.
Según agencias internacionales, Paz insistió en su discurso de victoria en la necesidad de trabajar por la unidad y el desarrollo, alejándose de posturas polarizantes.

Capturan en Bolivia al narcotraficante uruguayo Sebastián Marset en operativo antidrogas
El narcotraficante uruguayo Sebastián Enrique Marset Cabrera fue capturado la madrugada de este viernes en Santa Cruz de la Sierra, en Bolivia. Esto ocurrió durante un amplio operativo contra el narcotráfico realizado por fuerzas de seguridad y autoridades judiciales.
La detención fue ejecutada en un operativo conjunto de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico y la Fiscalía de Sustancias Controladas. Estas entidades lograron ubicar y rodear al sospechoso junto a integrantes de su estructura criminal.
Marset es considerado uno de los principales objetivos internacionales de la Administración para el Control de Drogas (DEA) de Estados Unidos. La DEA lo ubicaba entre los narcotraficantes más buscados por su presunta participación en redes de tráfico de drogas en Sudamérica.
Las autoridades aún no han brindado detalles completos sobre el operativo ni sobre los procesos judiciales que enfrentará el detenido. Entretanto, continúan las investigaciones para determinar el alcance de la organización que presuntamente dirigía.