Las protestas y disturbios registrados en Los Ángeles obligaron a las autoridades a decretar toque de queda, mientras las manifestaciones en contra de las redadas migratorias se extienden a otras ciudades del país.
La medida fue decretada por la alcaldesa de la ciudad, Karen Bass, quien detalló que los ciudadanos del centro de la localidad californiana no podrán transitar libremente por las protestas desatadas por las acciones antiinmigrantes de Donald Trump.
“El toque de queda en el centro de Los Ángeles estará en vigor desde las 8:00 de la noche (hora local) del martes hasta las 6:00 de la mañana del miércoles”, informó la alcaldesa en un intento de disminuir las tensiones.
La policía local calificó la decisión de la funcionaria como acertada para proteger vidas y salvaguardar las propiedades de los estadounidenses. “El toque de queda es una medida necesaria para proteger vidas y salvaguardar propiedades tras varios días consecutivos de crecientes disturbios en toda la ciudad“.
Hasta el momento, se han registrado 147 detenciones. Hemos asistido a una preocupante escala y un comportamiento ilegal y peligroso.
“Permítanme dejar claro que este comportamiento, bloqueando autopistas, calles de la ciudad y rampas, negándose a cumplir con las órdenes legales de dispersión e interfiriendo con las operaciones de seguridad pública, es peligroso, ilegal y no será tolerado”.
Desde el viernes, que iniciaron las redadas en Los Ángeles, el presidente Donald Trump ordenó el despliegue de la Guardia Nacional, dejándole fuertes cuestionamientos.