Gisèle Pelicot, reconocida públicamente por su firmeza y coraje en denunciar la violencia machista, será condecorada este 14 de julio con la Legión de Honor, el máximo reconocimiento civil en Francia. La exgerente de logística de 72 años se convirtió en un símbolo nacional e internacional tras testificar contra su exesposo, quien fue condenado a 20 años de prisión por encabezar una red de agresores que abusaban sexualmente de ella mientras estaba bajo los efectos de drogas.
El presidente Emmanuel Macron elogió a Pelicot como ejemplo de “dignidad y valentía”, destacando su papel en la visibilización de la violencia contra las mujeres. La ceremonia de condecoración coincidirá con el Día Nacional de Francia, donde se rendirá homenaje a 496 ciudadanos, entre ellos figuras del ámbito cultural, académico y artístico.
Pelicot compartirá honores con mujeres destacadas como la cantante Sylvie Vartan, la escritora Emilie Frèche, la historiadora Mona Ozouf y la humorista Sophia Aram. En total, serán distinguidos 68 oficiales, 18 comandantes, cuatro grandes oficiales y dos condecorados con la Gran Cruz: la historiadora Ozouf y el alpinista Pierre Mazeaud.
La historia de Pelicot ha tenido un fuerte impacto mediático. En 2024 fue elegida por la BBC como una de las 100 mujeres más influyentes del año. Además, su autobiografía Un himno a la vida será publicada en enero de 2026 y está en marcha una adaptación en formato de docuserie por parte de HBO.
Por primera vez desde su creación en 1802 por Napoleón Bonaparte, la Legión de Honor incluirá condecoraciones por “iniciativa ciudadana” a 20 personas, una iniciativa impulsada en su momento por el expresidente Nicolas Sarkozy, quien paradójicamente perdió esta distinción hace apenas un mes tras una condena judicial.
La jornada festiva del 14 de julio tendrá un fuerte despliegue militar, enmarcado en el llamado del Estado Mayor y del presidente Macron a reforzar la unidad nacional ante amenazas externas como la guerra en Ucrania. Las autoridades han movilizado más de 65.000 policías en todo el país para prevenir disturbios durante las celebraciones, especialmente en París, donde se han reforzado las medidas de seguridad en zonas como los Campos Elíseos.
La víspera del evento coincide con la final del Mundial de Clubes entre el PSG y el Chelsea, lo que ha llevado a redoblar la vigilancia policial. El ministro del Interior advirtió que las fuerzas del orden actuarán con firmeza ante cualquier alteración del orden público.