El gobernador de Texas, Greg Abbott, le declaró la guerra a los migrantes ilegales y envió helicópteros para reforzar la frontera.
La medida se da en el marco de la firma del capítulo 8 entre los gobiernos de México y Estados Unidos (EEUU). El convenio obliga al gobierno de Manuel López Obrador a recibir a los migrantes de Nicaragua, Venezuela y Haití que no sean aceptados.
Desde que se firmó el nuevo convenio, autoridades han buscado reforzar la frontera para evitar más ingreso de indocumentados.
Uno de los primeros estados en anunciar medidas fue el de Texas, quien desplegó desde el lunes una unidad de la Guardia Nacional que operará con helicópteros para evitar la entrada de migrantes desde México.
“Se está preparando leyes para considerar un delito grave la entrada ilegal y permitir la expulsión de los migrantes”, agregó Abbott sobre su estrategia en contra de la migración ilegal.
El gobernador de Texas señaló que la idea de reforzar la frontera permite el despliegue de los agentes en al menos dos mil kilómetros.
CAPÍTULO 8
Sobre la aplicación del capítulo 8, que comenzará a aplicarse este 11 de mayo, se explicó los migrantes enfrentarán consecuencias más graves por cruzar la frontera ilegalmente.
“Una persona que es expulsada está sujeta a una prohibición de admisión a Estados Unidos de al menos cinco años y puede enfrentar un proceso penal por cualquier intento posterior de cruzar la frontera ilegalmente. Las personas con órdenes finales de remoción serán removidas”.
El gobierno de Joe Biden anunció en abril que creará centros regionales de procesamiento para que los inmigrantes puedan solicitar ingresar a Estados Unidos.