Científicos de la Universidad de California en Berkeley han utilizado las ondas cerebrales de pacientes sometidos a cirugías de epilepsia para reconstruir una versión reconocible de la icónica canción “Another Brick in the Wall” de Pink Floyd.
Por primera vez, una melodía reconocible ha sido decodificada a partir de las complejas señales eléctricas que emanan nuestros cerebros. El proceso involucra el análisis de la actividad cerebral mientras los pacientes escuchan la canción original, y luego, a través de técnicas avanzadas de inteligencia artificial, la melodía es recreada.
Para lograr este avance, el equipo liderado por el científico Robert Knight trabajó con 29 individuos que se sometieron a cirugías para tratar la epilepsia. Mediante la implantación de electrodos en sus cerebros, se registraron más de 2,600 puntos de actividad cerebral, de los cuales 347 fueron identificados como relevantes para la música.
La tarea de descubrir cómo estos impulsos neuronales se correlacionan con los elementos clave de la música, como el tono, la armonía y el ritmo, fue llevada a cabo por la inteligencia artificial.
Según Knight, el equipo utilizó técnicas de aprendizaje automático para analizar estos datos complejos y encontrar conexiones entre las señales cerebrales y los componentes musicales. “La IA fue capaz de identificar la región cerebral relacionada con el ritmo”, señaló.
De esta manera, la IA generó un fragmento de la canción basándose únicamente en las señales cerebrales de los participantes. El resultado fue un espectrograma de audio que compartía una asombrosa similitud del 43% con el clip original.
Según el equipo de investigadores, esta hazaña no solo revela la posibilidad de traducir señales cerebrales en elementos musicales, sino también puede tener implicaciones cruciales en la mejora de dispositivos protésicos para personas con trastornos neurológicos que afectan el habla.