El gobierno de Israel declaró la madrugada de este sábado estado de guerra tras uno de los mayores ataques de Hamas, grupo palestino que logró infiltrar a milicianos a territorio israelita y matar decenas de personas.

Medios locales destacaron que el país se encuentra en estado de alerta máxima después del ataque sorpresa en “con cohetes procedentes de la Franja de Gaza, que alcanzaron el centro y sur del país“.

En respuesta, el ejército israelí hizo una serie de ataques aéreos y emitió una orden de movilización sus reservistas.

Ante la respuesta inmediata de Israel y el estado de guerra, el jefe de Hamas, Al Yazira Saleh al-Arouri, dijo que estaban preparados para lo peor.

“No se trata de una operación. Hemos iniciado una batalla sin cuartel. Esperamos que la lucha continúe y que el frente de combate se amplíe. Tenemos un objetivo primordial: nuestra libertad y la de nuestros lugares sagrados, declaró.

Por su parte, el primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, aseguró que el ejército israelí tiene como prioridad “limpiar la zona de las fuerzas enemigas que se han infiltrado y restaurar la seguridad y la paz en los asentamientos que fueron atacados”.

“El segundo objetivo, al mismo tiempo, es cobrar un precio enorme al enemigo, también en la Franja de Gaza… El tercer objetivo es fortificar otras zonas para que nadie cometa el error de unirse a esta guerra. Estamos en guerra, en la guerra hay que seguir adelante (…) Hago un llamado a todos los ciudadanos de Israel a unirse para lograr nuestro objetivo más elevado: la victoria en la guerra”.