Italia ha dado un paso significativo en el bienestar animal al modificar las normas de viaje aéreo para perros de gran tamaño, quienes ahora podrán volar junto a sus dueños en la cabina y no en la bodega de carga, como ocurría tradicionalmente.
Durante años, los perros grandes fueron tratados como equipaje, pese a que numerosos estudios científicos han demostrado que el estrés, el confinamiento y la separación durante los vuelos incrementan la ansiedad y los comportamientos asociados al miedo. La nueva política reconoce a los animales como seres sensibles y prioriza su bienestar físico y emocional.
Permitir que los perros viajen junto a sus humanos favorece la regulación emocional, reduce la reactividad causada por el estrés del viaje y respeta el fuerte vínculo entre personas y animales. Especialistas señalan que esta medida no solo mejora la experiencia del perro, sino que también contribuye a vuelos más seguros y tranquilos para todos los pasajeros.
Convivencia con perros en la adolescencia mejora la salud mental