La Organización de las Naciones Unidas (ONU) se refirió este miércoles a las muertes de indígenas en Bolivia por la crisis política que se intensificó con el Golpe de Estado a Evo Morales.

“No se pude aceptar… Ninguna muertes de manifestantes civiles es aceptable”, dijo a la prensa la portavoz general de la ONU, Stéphane Dujarric.

La alta diplomática internacional señaló que no se puede permitir la contención del gobierno de facto por los crímenes contra los protestantes que exigen sus derechos.

“En casos de violencia y fallecimientos debe haber rendición de cuentas… Hemos visto reportes de cómo los civiles mueren en las protestas tratando de ejercer su derecho a expresarse y los responsables deben rendir cuentas”, agregó Dujarric.

Con las declaraciones, la ONU confirma el uso desproporcionado de la fuerza en Bolivia, tras la salida de Evo Morales del poder.

Desde el 11 de noviembre que el expresidente, con los mejores índices en reducción de pobreza y analfabetismo, presentó su renuncia se han registrado más de 28 muertes.