- Miles de familias se enfrentan a decisiones imposibles en Afganistán. “Vivo con el temor de que mis hijos mueran de hambre”, dijo uno de los afganos que tuvo la necesidad de vender a una de sus hijas.
En los últimos años, la crisis humanitaria en Afganistán ha alcanzado niveles alarmantes, obligando a miles de familias a tomar decisiones desesperadas.
El alarmante fenómeno de familias que venden hijos en Afganistán gana fuerza a medida que factores como la pobreza extrema y la falta de servicios médicos básicos empeoran bajo el nuevo gobierno Talibán.
Las historias, como una familia obligada a vender a su hija de solo 5 años para costear su tratamiento médico, ilustran una dura realidad donde la vida o la salud pueden depender de decisiones casi imposibles.
La BBC se dio a la tarea de mostrar al mundo la cruda realidad de un país que después de diez años de incursión militar estadounidense volvió a ser dominado por los talibanes.
“Mis hijos se acostaron con hambre tres noches seguidas. Mi esposa lloraba, y mis hijos también. Así que le rogué a un vecino que me diera dinero para comprar harina”, cuenta este padre de familia de años.
Khwaja Ahmad apenas logra pronunciar unas palabras antes de romper a llorar. “Nos morimos de hambre. Mis hijos mayores fallecieron, así que necesito trabajar para alimentar a mi familia. Pero soy viejo, así que nadie quiere darme trabajo”.
El incremento en esta dramática tendencia en Afganistán coincide con la creciente inseguridad alimentaria y la virtual desaparición de ayuda internacional tras el regreso al poder de los talibanes.
Ahmad asegura que “está dispuesto a vender a mis hijas… Soy pobre, estoy endeudado y no tengo poder”. El hombre asegura que es la única opción para sobrevivir.
La economía afgana ha colapsado desde la retirada de las fuerzas extranjeras. Esto ha limitado el acceso a empleo y servicios, empujando a comunidades enteras a la indigencia.
Según UNICEF, el 97% de la población podría caer en la pobreza a finales del año. En este entorno, muchos recurren a vender a sus hijos, esperando así salvar la vida de otros miembros de la familia, aunque cueste la propia integridad de los pequeños.
El drama de estas familias pone de manifiesto la urgencia de cooperación internacional y de la solidaridad con Afganistán.
Las mujeres y los menores, los más vulnerables, siguen pagando el precio de una crisis que está lejos de resolverse.
“Tras el fin de la invasión, heredamos pobreza, penurias, desempleo y otros problemas”, dijo una portavoz del gobierno talibán en Afganistán.
Agregó que la economía durante la invasión estadounidense era artificial por la influencia de dólares estadounidenses.
Otros casos extremos han generado preocupación. Mohammad Hashem, cuya bebé de 14 meses falleció hace unas semanas. “Mi hija murió de hambre y falta de medicinas… Cuando un niño está enfermo y tiene hambre, es obvio que va a morir”.

Parwana, la niña de 9 años vendida por su padre y que soñaba con ser maestra en Afganistán
El caso de Parwana, una niña afgana de 9 años de edad que fue vendida por su padre, robando todas sus ilusiones, se ha convertido en tendencia en las redes sociales.
La niña soñaba con ser maestra, aspiraciones que se convirtieron en nada luego que ser comprada por un hombre de 55 años de edad.
De acuerdo con información obtenida por la cadena estadounidense CNN. «Pagó el equivalente a 2,200 dólares para llevarse a la niña. La escena en Afganistán quedó registrada en cámara», informaron medios internacionales sobre el caso de Parwana.
En las imágenes se ve como la pequeña trató de resistirse brevemente, pero su comprador la forzó a caminar tomándola del brazo.
Posteriormente, la subió a un auto y se la llevó tras entregar el dinero que solo servirá a su familia para vivir algunos meses.
“Mi padre me ha vendido porque no tenemos pan, ni arroz, ni harina. Me vendió a un anciano”, dijo a un medio de comunicación local.
Su padre ya vendió meses atrás a su otra hija, una niña de 12 años y ahora es el turno de la niña Parwana de tan solo 9 años de edad y quien soñaba con ser un maestra.
Asimismo, se indicó que el padre entregó a su hija en medio de lágrimas y pidió al hombre cuidarla. Por su parte, el dueño de la niña afgana aseguró que cuidaría de ella.
“Era barata, y su padre muy pobre y necesita dinero… Ella trabajará en mi casa. No la golpearé. La trataré como a un miembro de la familia. Seré amable“.
El caso de la pequeña se da a pocos meses de la desocupación estadounidense, reflejando que son las mujeres y niñas las que sufren más las consecuencias del gobierno Talibán.
Desde agosto que los insurgentes tomaron el poder los reportes por violaciones a los derechos humanos se multiplican.
Afganistán lucha contra reloj: Más de mil muertos y una batalla por encontrar sobrevivientes
Un fuerte terremoto en Afganistán ha dejado más de 1,400 muertes confirmadas, según cifras oficiales entregadas este martes.
Las operaciones de rescate continúan en diversas regiones, mientras organizaciones internacionales advierten que muchas áreas siguen siendo inaccesibles debido a la magnitud de la tragedia.
Las autoridades locales y voluntarios trabajan contrarreloj para encontrar sobrevivientes atrapados bajo los escombros en las zonas afectadas.
El terremoto en Afganistán ha tenido un impacto significativo en comunidades vulnerables, con miles de personas desplazadas y numerosas viviendas destruidas, complicando aún más la atención médica y logística en el país.
Equipos de rescate enfrentan grandes obstáculos para llegar a los lugares más afectados, donde las carreteras y vías de comunicación han quedado severamente dañadas.
Las necesidades humanitarias se incrementan en cada hora que pasa, especialmente para las familias que han perdido sus hogares. Los hospitales operan bajo presión, con recursos limitados para atender a los heridos.
En anteriores emergencias, pero la situación de inseguridad y la falta de infraestructura obstaculizan la llegada de apoyos.
Según reportes, decenas de rescatistas continúan sus labores, y la cifra de víctimas podría aumentar en las próximas horas.
Las autoridades hacen un llamado urgente a la solidaridad internacional y la coordinación de ayuda humanitaria que permita socorrer a las familias afectadas de manera eficiente.

Envenenan a decenas de niñas en un colegio de Afganistán
(Junio del 2023) Autoridades afganas confirmaron que decenas de niñas fueron envenenadas en un colegio de Afganistán por razones aún desconocidas y que mantienen en alerta a otros centros educativos del país.
“Todas las estudiantes tuvieron que ser trasladadas al hospital con síntomas como náuseas y problemas respiratorios debido a que personas desconocidas rociaron veneno en las aulas”, se informó sobre el lamentable suceso.
Indagaciones de la agencia Reuters señalan que al menos 60 menores fueron hospitalizadas por los graves síntomas tras ser envenenadas con una sustancia desconocida que rociaron en las aulas de la escuela.
Hasta la fecha, se desconoce quiénes intentaron matar a decenas de niñas y las motivaciones; aunque no se descarta que la negativa de los talibanes para que las mujeres tengan derecho al estudio sea uno de los motivos.
Se indicó que la práctica de envenenar a las menores cuando están en sus aulas de clases se originó en Irán, donde más de 13 mil niñas han sido envenenadas por desconocidos.
Tanto en Irán como en Afganistán, las mujeres tienen dificultades con el cumplimiento de sus derechos e igualdades.
Defensores de derechos humanos han esgrimido que el acto criminal de envenenar a las estudiantes quedará en la impunidad.
