• “Si la traducción fue correcta, me dijo que no piensa invadir Cuba“, dijo el presidente Brasil tras su visita a EEUU. 

El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, sorprendió al revelar que durante un encuentro con Donald Trump, el mandatario estadounidense le aseguró que “no piensa invadir Cuba”.

Esta afirmación, dada a conocer recientemente, arroja luz sobre la postura de Estados Unidos respecto a la isla caribeña y marca un nuevo episodio en la relación diplomática entre Brasil, EEUU y Cuba.

Según declaraciones brindadas por Lula, la conversación se produjo en el marco de una reunión bilateral en el pasado.

Lula apuntó que, aunque reconocía la presión ejercida por sectores políticos estadounidenses sobre la política hacia Cuba, Trump fue enfático en garantizar que bajo su administración no existiría una intención de invasión directa al país vecino.

Este testimonio refuerza el complejo entramado de la relación EEUU Cuba, marcada por décadas de embargo, tensiones diplomáticas y episodios de confrontación.

Para la región latinoamericana, la claridad de Lula acerca de la postura de Trump ofrece una nueva perspectiva sobre el vínculo entre ambas naciones.

La revelación de Lula llega cuando la política latinoamericana se encuentra en un momento clave, donde las decisiones de grandes potencias influyen directamente en el destino de países como Cuba y en la integración regional.

Lula y Trump en un encuentro de “titanes” para mejorar la cooperación 

 El presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva se reunió con su homólogo de Estados Unidos (EEUU), Donald Trump, para hablar de cooperación en la lucha contra el crimen organizado y sobre los aranceles cuando se reúna esta semana con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, manifestó el miércoles el ministro de Hacienda de Brasil, Dario Durigan.

“El objetivo es proteger a la población de Brasil, dar prioridad al país y mantener un diálogo constructivo”, comentó Durigan a la emisora estatal EBC. “Las expectativas para el viaje son muy positivas”.

El encuentro de Lula y Trump en la Casa Blanca se produce luego de que el año pasado se viviera una crisis en las relaciones bilaterales, después de que Estados Unidos impusiera un arancel del 50% a los productos brasileños y vinculara la medida al enjuiciamiento del expresidente Jair Bolsonaro por su participación en un intento de golpe de Estado.

Lula defendió con firmeza la soberanía de Brasil y, más tarde, Trump flexibilizó los aranceles a Brasil con el fin de reducir los costos para los consumidores estadounidenses.

Trump y Lula comenzaron a recomponer la relación en la Asamblea General de las Naciones Unidas en septiembre, lo que fue seguido por su primera reunión privada en Malasia en octubre y luego por conversaciones telefónicas.

La forma en que el gobierno brasileño manejó el arancel del 50% seguramente aumentó el margen de maniobra del país frente al gobierno de Trump, señaló Ana García, profesora de relaciones internacionales en la Universidad Federal Rural de Río de Janeiro.

“Es probable que el gobierno de Trump vea a Brasil como un socio al que hay que tomar en cierta medida en serio, pero seguirá presionándolo para que haga concesiones”, comentó García.

Un punto de fricción entre ambos gobiernos es la presunta consideración del gobierno de Trump para designar como organizaciones terroristas extranjeras a las mayores facciones criminales de Brasil: el Comando Vermelho, o CV, y el Primer Comando de la Capital, o PCC.

Esas designaciones darían a Estados Unidos más poder “para actuar como un actor político o económico en Brasil”, afirmó Leonardo Paz Neves, profesor de relaciones internacionales en la Fundación Getulio Vargas, un centro de estudios y universidad. “Para Brasil es un asunto defensivo que no le sirve en absoluto a sus intereses”.

Un funcionario del gobierno brasileño, que habló bajo condición de anonimato porque no tiene permitido tratar el tema públicamente, indicó que ambas partes parecían comprometidas a profundizar la cooperación en la lucha contra el crimen organizado, en lugar de optar por acciones unilaterales.

Otro asunto clave que probablemente figure en la agenda de la reunión es el acceso a los yacimientos de tierras raras de Brasil. El país sudamericano tiene las segundas mayores reservas del mundo de tierras raras, que son minerales utilizados en una amplia gama de productos, incluidos teléfonos, vehículos eléctricos, paneles solares y motores para avión.

Durigan reiteró el miércoles la postura de Brasil de que el país no quiere ser simplemente un exportador de materias primas.

“Los países del norte global… están sedientos de esta materia prima”, indicó. Pero “aunque la inversión extranjera es bienvenida, queremos desarrollo industrial dentro de Brasil: crear empleos en asociación con nuestras universidades”.

El viaje a Estados Unidos ocurre en un escenario interno difícil para Lula, quien la semana pasada sufrió dos reveses en el Congreso.

La Cámara de Diputados anuló su veto a una ley que busca reducir el tiempo de prisión de Bolsonaro, mientras que el Senado rechazó a su nominado para el Supremo Tribunal Federal, algo que no ocurría desde hace más de 100 años.

El mandatario brasileño, de 80 años, buscará un cuarto mandato no consecutivo en las elecciones de octubre. Las encuestas actualmente lo muestran en un empate técnico con el senador Flávio Bolsonaro, el hijo del exmandatario.

Lula partió hacia Washington D.C. a primera hora de la tarde del miércoles y se espera que llegue por la noche.

Lula ciudadano de París por su lucha contra las desigualdades

La Alcaldía de París otorgó el lunes la condición de Ciudadano de Honor al expresidente de Brasil Luiz Inácio Lula da Silva por su lucha contra las desigualdades económicas y sociales.

La ceremonia se realizó en el Ayuntamiento de París, presidida por la regidora capitalina, Anne Hidalgo.

Entre los compromisos que fueron tomados en cuenta para la distinción destacan la fundación del Partido de los Trabajadores (PT) y las mejores laborales, sociales, raciales y civiles que promulgo desde la presencia.

Además, se recordó sus 580 días en prisión, calificada como una maniobra para neutralizar su posibilidad de retornar la poder en el 2018.

Durante el evento oficial, Lula agradeció la distinción y se comprometió a continuar sus luchas sociales.

Entre la lista de galardonados se incluye a Mumia Abu-Jamal, primer galardonado con la distinción en 2001; Nelson Mandela en el 2013 y el líder indígena brasileño Raoni Metuktire fue condecorado en 2011.

Bernie Sanders celebra la libertad de Lula da Silva

A través de Twitter, el senador y candidato presidencial demócrata, Bernie Sanders reaccionó “encantado” ante la reciente excarcelación del expresidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, quien estuvo 580 días en prisión.

“Como presidente, Lula ha hecho más que nadie para reducir la pobreza en Brasil y defender a los trabajadores. Estoy encantado de que haya sido liberado de la cárcel, algo que nunca debería haber sucedido en primer lugar”, tuiteó Sanders.

As President, Lula has done more than anyone to lower poverty in Brazil and to stand up for workers. I am delighted that he has been released from jail, something that never should have happened in the first place. https://t.co/UNZZqjjMVF

— Bernie Sanders (@BernieSanders) November 8, 2019

Lula fue puesto en libertad este viernes luego de una orden judicial. Miles de personas esperaron en las afueras de la prisión al líder del Partido de los Trabajadores (PT).

Con el dictamen del Poder Judicial también serán beneficiados más de cuatro mil privados de libertad.

Lula da Silva promete “seguir luchando” por el pueblo brasileño

El expresidente de Brasil, Luiz Inácio Lula Da Silva, en su comparecencia ante miles de simpatizantes, aseguró que seguirá luchando por el pueblo brasileño en política.

“Aparte de seguir luchando para mejorar la vida del pueblo brasileño, de luchar para que esos tipos no sigan entregado el país, quiero mostrar en lado mentiroso de las instituciones judiciales que «trabajan para criminalizar a la izquierda”, dijo Lula Da Silva al salir de prisión.

El exgobernante apuntó que además luchará contra las políticas implementadas contra del presidente Jair Bolsonaro, que merman los derechos de los ciudadano.

Lula Da Silva, fue puesto en libertad este viernes luego de una orden judicial, enmarcada en la resolusión que detalla que las penas no pueden ejecutarse antes que se agoten los recursos disponibles.

Miles de personas se congregaron en las afueras de la prisión para festejar la liberación, tras 580 días que pasó preso de su líder.

El exmandatario fue privado de su libertad en abril del 2018, por delitos de corrupción y lavado de activos.

La Fiscalía ha expresado su inconformidad por la resolución y por la las cuatro instancias judiciales que se deben culminar para que un acusado sea recluido.

Justicia brasileña autoriza investigar nexos de EEUU en caso contra Lula

El Tribunal Superior de Justicia en Brasil ordenó y autorizó al Ministerio Público se investiguen los nexos de EEUU (Estados Unidos) en las acusaciones en contra de Luiz Inácio Lula da Silva en relación a la operación Lava Jato.

“Esta decisión del Tribunal es muy importante. Por un lado, reconoce la legitimidad del uso de la técnica de investigación defensiva que elegimos, y por otro lado, puede reforzar que hubo cooperación ilícita entre la Lava Jato y las autoridades estadounidenses en los casos que involucran al expresidente Lula”, confirmó el abogado Cristiano Martins.

Fue el juez Sergio Kukina que emitió la orden, luego de estudiar un pedido de los abogados defensores de Lula sobre la “intromisión” del FBI lo que confirmaría los nexos de EEUU en el caso.

“Los abogados denunciaron que el FBI actuó sin respetar los procedimientos en el proceso de acceder a la criptografía del sistema de la empresa Odebrecth”, cita el expediente.

Lo anterior derivaría que se actuó de forma ilegal y que el gobierno ya había sido advertido de la colaboración entre Lava Jato y el FBI (o nexos de EEUU en la investigación).

El pedido de la defensa y que fue autorizada por el Tribunal se enfoca en seis acciones criminales que se presentaron en contra de Lula.

“Los tratos habrían implicado la ayuda del FBI para que los fiscales rompieran la clave del sistema de pago de sobornos de Odebrecht”, agrega la denuncia.

Asimismo, se esgrimió que para ocultar la ilegalidad del proceso se impidió a la defensa tener acceso a la información, argumentando que las actuaciones estaban sujetas a la confidencialidad.

El pasado 8 de noviembre Lula salió libre de prisión, luego que el Tribunal Supremo dictó que una personas no podía estar recluido si no se agotaban todos los recursos disponibles.