El lunes pasado, el 30 de octubre, nació Derek en el Hospital Juaneda Miramar. Este bebé, que pesó 3,3 kilogramos al nacer, ya ha pasado a formar parte de la historia de la gestación, ya que es el primer bebé en Europa concebido por dos mujeres. Azahara y Estefanía, las madres, desempeñaron un papel fundamental en este logro, que fue posible gracias a una técnica de reproducción llamada INVOcell, disponible en este hospital privado en Palma, Islas Baleares.

El INVOcell es un dispositivo que funciona como una especie de incubadora, pero, a diferencia de las que se encuentran en laboratorios, se coloca debajo del cuello uterino de una de las dos mujeres. Esto permite que el embrión se desarrolle dentro del cuerpo en lugar de en el laboratorio durante los primeros días. Una vez que el embrión se ha desarrollado, se extrae el INVOcell con el embrión en su interior y se transfiere al útero de la pareja. Esto significa que la primera parte del embarazo se lleva a cabo en el interior de una de las mujeres y luego se se pasa la otra para que se convierta en la gestante final. Este proceso permite que ambas madres compartan el mismo embarazo.

El proceso fue supervisado por el director del laboratorio, Felipe Gallego, y los ginecólogos Gustavo Carti y Miriam Mateos. Ambas madres, de 27 y 30 años, fueron gestantes de Derek. Según el centro de fertilidad Tree of Life en Los Ángeles, en Estados Unidos, este proceso cuesta aproximadamente 6.000 dólares, aunque no se especifica si este costo es por intento o por todo el proceso. Los expertos señalan que este proceso es similar a la fertilización in vitro (FIV) y generalmente requiere alrededor de tres intentos en promedio para lograr un embarazo exitoso.

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