Los legisladores del estado de Nueva York aprobaron un nuevo impuesto dirigido a las segundas residencias de lujo pertenecientes a personas que no viven permanentemente en la ciudad. La medida forma parte de las propuestas impulsadas por el alcalde socialdemócrata Zohran Mamdani y busca aumentar la recaudación fiscal anual en aproximadamente 500 millones de dólares.

El nuevo gravamen aplicará únicamente a propiedades valoradas en cinco millones de dólares o más y entrará en vigor el próximo 1 de julio, coincidiendo con el inicio del año fiscal 2027.

Según la legislación aprobada, el Departamento de Finanzas de Nueva York será el encargado de verificar cuáles viviendas pertenecen a propietarios no residentes y establecer el valor de mercado de cada inmueble.

Las autoridades estiman que la medida impactará alrededor de 13.000 apartamentos y residencias de lujo en la ciudad. Entre los casos más destacados figura el ático del empresario Ken Griffin, valorado en 238 millones de dólares, quien anteriormente criticó la propuesta y advirtió que podría trasladar parte de sus operaciones empresariales fuera de Nueva York.

El impuesto fue respaldado también por la gobernadora Kathy Hochul, quien en el pasado había rechazado iniciativas similares para aumentar la carga tributaria sobre las personas con mayores ingresos.

La administración de Mamdani sostiene que los nuevos ingresos ayudarán a enfrentar un déficit presupuestario de más de 5.000 millones de dólares y a financiar el presupuesto municipal proyectado para el ejercicio fiscal 2027.

Alcalde de Nueva York pide a Trump $21 mil millones para vivienda e infraestructura