La Organización de las Naciones Unidas (ONU) manifestó su preocupación por la entrada en vigor del Decreto Número 18 en Afganistán, una normativa relacionada con los procesos de separación matrimonial que, según el organismo, podría incrementar los riesgos para los derechos de las mujeres y las niñas.

De acuerdo con la ONU, uno de los aspectos más polémicos del decreto establece que el silencio de una menor al alcanzar la pubertad podría interpretarse como una señal de consentimiento para contraer matrimonio. La organización advirtió que esta disposición podría dar lugar a la validación de matrimonios infantiles y reforzar prácticas discriminatorias contra las niñas afganas.

El organismo internacional señaló que la medida se suma a otras restricciones que han limitado la participación de las mujeres en distintos ámbitos de la sociedad desde el regreso de los talibanes al poder. Entre ellas destacan las limitaciones para acceder a la educación superior, el empleo y diversos espacios públicos.

Por su parte, las autoridades talibanas rechazaron las críticas provenientes de la comunidad internacional y defendieron el decreto, asegurando que la normativa cumple plenamente con los principios de la ley islámica. Asimismo, sostuvieron que el matrimonio forzado está prohibido en Afganistán y afirmaron que no modificarán sus políticas en respuesta a las observaciones externas.

El debate sobre el decreto ha reavivado las preocupaciones de organismos de derechos humanos y de la comunidad internacional respecto a la situación de las mujeres y las niñas en Afganistán, un tema que continúa generando atención y cuestionamientos a nivel mundial.

La ONU advierte: el conflicto en Irán multiplica la pobreza