EL CAIRO (AP) — El presidente de Líbano se negó el jueves a hablar con el primer ministro israelí, poco antes de lo que hubiera sido la primera conversación directa entre los líderes de los dos países en más de 30 años, dijo a The Associated Press un funcionario del gobierno.

El presidente estadounidense Donald Trump había anunciado que los líderes hablarían sobre detener los combates entre Israel y el grupo libanés Hezbolá.

Pero el presidente libanés Joseph Aoun declinó hablar con el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu, reveló a The Associated Press un funcionario del gobierno familiarizado con los acontecimientos.

La fuente, que habló bajo condición de anonimato de acuerdo con las regulaciones, dijo que las declaraciones se hicieron durante una llamada con el secretario de Estado Marco Rubio y que Washington “entiende la posición de Líbano”.

La oficina de Aoun reconoció una llamada con Rubio en una declaración pública, pero no mencionó la posibilidad de conversaciones con Netanyahu. La oficina de Netanyahu tampoco lo hizo.

Mientras tanto, el poderoso jefe del ejército de Pakistán se reunió con el presidente del Parlamento de Irán como parte de los esfuerzos internacionales para presionar por una extensión a un alto al fuego que pausó casi siete semanas de guerra entre Israel, Estados Unidos y la República Islámica.

Líbano e Israel celebraron las primeras conversaciones directas en décadas

Líbano e Israel celebraron el martes en Washington sus primeras conversaciones diplomáticas directas en décadas tras más de un mes de guerra entre Israel y Hezbollah, respaldado por Irán.

Líbano ha insistido en una tregua entre Israel y Hezbollah antes de entablar conversaciones directas, al tiempo que se ha comprometido a desarmar al grupo.

Washington no ha declarado públicamente su apoyo a un cese del fuego como condición previa, y el gobierno israelí ha enmarcado las conversaciones como negociaciones de paz con un enfoque en desarmar a Hezbollah, un grupo libanés respaldado por Irán.

Israel y Hezbolá intercambiaron fuego a través de la frontera, con Hezbolá apuntando a localidades del norte de Israel con cohetes y drones. El fuego israelí contra el sur de Líbano se intensificó, especialmente alrededor de las ciudades de Tiro, Nabatieh y la estratégica localidad de Bint Jbeil cerca de la frontera con Israel.

Israel y Líbano llevan técnicamente en guerra desde que se estableció Israel en 1948, y Líbano sigue profundamente dividido sobre el acercamiento diplomático con Israel.

Las tropas israelíes se adentraron más en el sur de Líbano para crear lo que los funcionarios han llamado una “zona de seguridad”, que Netanyahu ha dicho que se extenderá al menos de 8 a 10 kilómetros (de 5 a 6 millas) dentro de Líbano.

General paquistaní se reúne con el presidente del Parlamento iraní

El general del ejército paquistaní Asim Munir se reunió el jueves en Irán con el presidente del Parlamento iraní Mohammad Bagher Qalibaf, informó la televisión estatal iraní. Qalibaf ha surgido como el principal negociador de su país.

Persistía la incertidumbre sobre si la frenética actividad diplomática podía conducir a un acuerdo duradero conforme el cese del fuego de dos semanas entraba en su segunda mitad. La guerra de Irán ha matado a miles de personas y han trastocado los mercados mundiales al interrumpir el flujo de petróleo.

La cadena de televisión no proporcionó detalles. No hubo comentarios de Pakistán, que ha surgido como un mediador clave después de que acogiera conversaciones directas entre Estados Unidos e Irán en Islamabad que, según las autoridades, ayudaron a reducir las diferencias entre ambas partes. Los mediadores buscan una nueva ronda antes de que la tregua expire la próxima semana.

La Casa Blanca indicó que cualquier conversación adicional sobre Irán probablemente se celebraría en la capital paquistaní, Islamabad, aunque no se había tomado ninguna decisión sobre si se reanudarían las negociaciones. El frágil alto al fuego se mantiene pese al bloqueo naval de Estados Unidos a los puertos iraníes y las contraamenazas iraníes de atacar puertos regionales al otro lado del mar Rojo.

La guerra ha sacudido los mercados y ha inquietado a la economía mundial, ya que se ha interrumpido el transporte marítimo y los ataques aéreos han destrozado infraestructura militar y civil en toda la región. Los precios del petróleo han remitido en los últimos días ante la esperanza de un fin de los combates, y las acciones en Estados Unidos el miércoles superaron los récords establecidos en enero.

Funcionarios dicen que Estados Unidos e Irán están avanzando

Aunque el bloqueo de Estados Unidos a los puertos iraníes y las renovadas amenazas iraníes tensaron el acuerdo de alto el fuego, funcionarios regionales informaron de avances y dijeron a The Associated Press que Estados Unidos e Irán tenían un “acuerdo en principio” para ampliarlo y permitir más diplomacia. Hablaron bajo condición de anonimato para tratar negociaciones delicadas.

Pero las tensiones seguían latentes.

El comandante del mando militar conjunto de Irán, Ali Abdolahi, amenazó con paralizar el comercio en la región si Estados Unidos no levanta su bloqueo naval, y un asesor militar recién nombrado del líder supremo iraní, Mojtaba Jamenei, dijo que no apoya extender el alto el fuego.

Mediadores buscan acuerdo en los puntos de fricción

Los mediadores presionan para lograr un pacto sobre tres principales puntos de fricción: el programa nuclear de Irán, el estrecho de Ormuz y la compensación por los daños de guerra, según un funcionario regional involucrado en los esfuerzos de mediación.

El portavoz del Ministerio iraní de Exteriores, Esmail Baghaei, señaló que Irán está abierto a discutir el tipo y el nivel de su enriquecimiento de uranio, pero que su país, “en función de sus necesidades, debe poder continuar con el enriquecimiento”, informó la prensa estatal iraní.

Los combates han matado al menos a 3.000 personas en Irán, a más de 2.100 en Líbano, a 23 en Israel y a más de una docena en estados árabes del Golfo Pérsico. También han muerto 13 militares de Estados Unidos.

El secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, afirmó que el gobierno de Trump intensificaría la presión económica sobre Irán con nuevas sanciones económicas a los países que hagan negocios con él, y calificó la medida como el “equivalente financiero” de una campaña de bombardeos.

El primer ministro paquistaní Shehbaz Shari, se reunió con el emir de Qatar, el jeque Tamim bin Hamad Al Thani, durante una visita a Doha, informó su oficina, como parte de una visita regional destinada a mantener conversaciones sobre el proceso de paz en curso entre Estados Unidos e Irán.

China pide que se reabra el estrecho de Ormuz

El ministro de Exteriores de China, Wang Yi, dijo que se estaba abriendo una ventana para la paz durante una llamada telefónica con su homólogo iraní, según un comunicado del Ministerio chino de Exteriores.

Wang le dijo al ministro iraní de Exteriores Abbas Araghchi que la situación ha llegado a una coyuntura crítica, y afirmó que deben respetarse la soberanía, la seguridad y los derechos legítimos de Irán, al tiempo que debe garantizarse la libertad de navegación y la seguridad a través del estrecho de Ormuz.

Desde que comenzó la guerra, Irán ha restringido el tráfico marítimo a través del estrecho, por donde en tiempos de paz transitaba una quinta parte del petróleo mundial. El cierre efectivo del estrecho por parte de Teherán disparó los precios del petróleo, elevando el costo del combustible, los alimentos y otros bienes básicos mucho más allá de Oriente Medio, y Estados Unidos ha respondido con un bloqueo a la navegación iraní.

El Comando Central de Estados Unidos informó el miércoles que ningún barco había logrado superar el bloqueo desde que se impuso dos días antes, mientras que 10 buques mercantes acataron la instrucción de las fuerzas estadounidenses de dar la vuelta y regresar a aguas iraníes.

Israel tomará el control del Líbano 

El gobierno de Israel ha anunciado que asumirá el control militar del territorio de Líbano desde el río Litani hacia el sur.

La decisión, presentada como una medida para garantizar la seguridad nacional, llega en un contexto de fuerte tensión con el grupo armado Hezbollah y tras recientes intercambios de fuego en la frontera.

La palabra clave “Israel control militar sur de Líbano” resalta el alcance y la intención de la acción israelí, que tensa aún más la ya frágil situación en la región.

Según fuentes oficiales israelíes, la franja comprendida hasta el Litani será patrullada para evitar ataques a su territorio, en respuesta al aumento de incidentes fronterizos.

Hezbollah y la disputa fronteriza

El principal objetivo de esta ofensiva, señalan analistas, es debilitar la infraestructura de Hezbollah cerca de la frontera norte de Israel.

El movimiento chií, respaldado por Irán, mantiene posiciones en el sur de Líbano, desde donde, según Israel, planifica o lanza ataques.

Esto incrementa la preocupación regional, pues la estrategia israelí podría desencadenar una nueva escalada militar.

La decisión ha provocado reacciones de alerta en la comunidad internacional.

La ONU ha advertido sobre el riesgo de un conflicto mayor en Líbano, mientras distintas organizaciones instan a una solución diplomática.

El río Litani, históricamente considerado una línea roja para la seguridad israelí, vuelve al centro de la agenda geopolítica, mientras la población local teme desplazamientos y mayor violencia.

Líbano e Israel en sus primeras conversaciones tras décadas

Líbano e Israel se disponían a celebrar las primeras conversaciones diplomáticas directas en décadas el martes en Washington, tras más de un mes de guerra entre Israel y el grupo político y militar Hezbollah que ha sacudido al pequeño país mediterráneo.

El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, participará en las conversaciones en Washington con el embajador de Israel en Estados Unidos, Yechiel Leiter, y la embajadora de Líbano en Estados Unidos, Nada Hamadeh Moawad.

Al menos 2.089 personas han muerto en ataques israelíes en Líbano, informó el Ministerio de Salud, entre ellas 252 mujeres, 166 niños y 88 trabajadores sanitarios, mientras que otras 6.762 resultaron heridas. Más de 1 millón de personas están desplazadas.

El gobierno libanés espera que las conversaciones allanen el camino hacia el fin de la guerra. Mientras Irán ha establecido como condición para dialogar con Estados Unidos el fin de las guerras en Líbano y en la región, Líbano insiste en representarse a sí mismo.

Hezbollah y sus críticos se muestran escépticos y creen que el gobierno de Líbano en Beirut no tiene margen de maniobra y debería aprovechar la posición de Irán, el principal aliado y patrocinador del grupo.

El ejército israelí continúa una invasión en el sur de Líbano, que algunos funcionarios israelíes han dicho que busca crear una “zona de seguridad” despoblada desde la frontera hasta el río Litani, a unos 30 kilómetros (20 millas). Hezbolá, que pese al apoyo iraní quedó debilitado en su última guerra con Israel que terminó en noviembre de 2024, todavía lanza a diario drones, cohetes y artillería hacia el norte de Israel y contra tropas terrestres dentro de Líbano.

Los gobiernos de Israel y Líbano se reúnen para debatir maneras de garantizar la seguridad a largo plazo en la frontera norte de Israel y el apoyo a Líbano en su intento de tomar el control de su territorio y su futuro político frente a Hezbollah, indicó un funcionario del Departamento de Estado de Estados Unidos.

Serán las primeras conversaciones entre ambos desde 1993, según el funcionario, que no estaba autorizado a hacer comentarios públicos y habló bajo condición de anonimato.

Las principales autoridades políticas de Líbano, críticas de la decisión de Hezbollah de disparar cohetes hacia Israel el 2 de marzo en solidaridad con Irán, propusieron rápidamente conversaciones directas en un intento por frenar la escalada, con la esperanza de que Israel no lanzara su invasión terrestre.

Israel no respondió de manera positiva hasta la semana pasada, después de que lanzó 100 ataques en todo el país, incluidos algunos en el corazón de la capital libanesa.

Beirut quiere una tregua como requisito previo para las conversaciones, similar a las negociaciones entre Estados Unidos e Irán mediadas por Pakistán.

“La destrucción por parte de Israel de territorios libaneses no es la solución, ni dará ningún resultado”, afirmó el lunes el presidente Joseph Aoun, que llegó al poder prometiendo desarmar a grupos no estatales, incluido Hezbollah. “Las soluciones diplomáticas han demostrado de manera constante ser el medio más eficaz para resolver los conflictos armados a nivel mundial”.

Israel ha descartado un alto el fuego.

Shosh Bedrosian, portavoz del primer ministro israelí Benjamin Netanyahu, declaró el lunes: “No discutiremos un alto el fuego con Hezbollah, que continúa llevando a cabo ataques indiscriminados contra Israel y nuestros civiles”.

Hezbollah y sus partidarios han sido críticos con el diálogo, que describen como una concesión gratuita a Israel.

El secretario general de Hezbollah, Naim Kassem, pronunció un encendido discurso en el que instó a Líbano a cancelar las conversaciones. Hezbollah quiere volver al acuerdo de 2024, en virtud del cual las conversaciones se realizaban de manera indirecta con Estados Unidos, Francia y la misión de paz de Naciones Unidas en el sur de Líbano como mediadores.