La reciente declaración de Keir Starmer confirma que el Reino Unido no respaldará la propuesta de bloqueo en el Estrecho de Ormuz.

Esta postura marca un alejamiento de Londres respecto a otras potencias alineadas con posibles medidas restrictivas en una de las rutas marítimas más estratégicas del mundo.

El asunto coloca de nuevo al Reino Unido en el centro de la discusión sobre seguridad y suministro energético, especialmente en medio de la creciente tensión en Oriente Medio.

El Estrecho de Ormuz es vital para el comercio de petróleo global, por lo que cualquier bloqueo tendría repercusiones económicas de alcance internacional.

Con la postura expresada por el primer ministro británico, Keir Starmer, el país busca equilibrar la seguridad y la estabilidad internacional, diferenciándose de algunos aliados occidentales.

Además, el anuncio podría influir en las relaciones diplomáticas con Irán y otras potencias regionales.

Implicaciones para la estabilidad y el comercio internacional

El rechazo al bloqueo plantea interrogantes sobre la efectividad de futuras acciones multilaterales en la región.

Expertos advierten que una decisión de este tipo mitigaría el riesgo de una escalada militar, pero deja abierta la discusión sobre posibles alternativas diplomáticas para garantizar la libre navegación y la seguridad energética en Europa y América Latina.

EEUU listo para bloquear todos los puertos iraníes y paralizar totalmente el estrecho de Ormuz 

Las Fuerzas Armadas de Estados Unidos anunciaron que comenzarán un bloqueo de todos los puertos y zonas costeras iraníes el lunes, para cerrar totalmente el estrecho de Ormuz.

Lo anterior, mientras el presidente Donald Trump buscaba presionar a Irán con un plan que corre el riesgo de disparar aún más los precios del petróleo y reanudar la guerra.

El anuncio preparó el terreno para un enfrentamiento, mientras Irán respondió de inmediato con amenazas a todos los puertos en el golfo Pérsico y el golfo de Omán.

“La seguridad en el golfo Pérsico y el mar de Omán es para todos o para NADIE”, informó el lunes el ejército iraní y la Guardia Revolucionaria, en un comunicado difundido por la Radiodifusión de la República Islámica de Irán, IRIB. “Ningún PUERTO en la región estará a salvo“.

El Comando Central de Estados Unidos anunció que el bloqueo comenzaría el lunes a las 10 de la mañana EDT, o a las 5:30 de la tarde en Irán, y que sería “aplicado de manera imparcial contra embarcaciones de todas las naciones que entren o salgan de puertos y zonas costeras iraníes, incluidos todos los puertos iraníes en el golfo Arábigo (golfo Pérsico) y el golfo de Omán”.

CENTCOM indicó que aun así permitiría que los barcos que viajen entre puertos no iraníes transiten por el estrecho, un paso atrás respecto a la amenaza anterior del presidente de bloquear todo el estrecho de Ormuz.

El anuncio del bloqueo detuvo el limitado tráfico de barcos que se había reanudado en el estrecho desde el alto el fuego, según un informe temprano de inteligencia de Lloyd’s List. Rastreadores marítimos indicaban que más de 40 buques comerciales han cruzado desde el inicio del alto el fuego, por debajo de los aproximadamente 100 a 135 pasos de embarcaciones por día antes de la guerra.

La medida se produjo después de que conversaciones maratónicas de alto el fuego entre Estados Unidos e Irán en Pakistán terminaran sin acuerdo el sábado.

El vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, dijo que las conversaciones se estancaron después de que Irán se negara a aceptar los términos estadounidenses contra el desarrollo de un arma nuclear. Irán ha exigido compensación por los daños causados por los ataques de Estados Unidos e Israel que iniciaron la guerra el 28 de febrero, y la liberación de los activos congelados de Irán.

Más tarde el domingo, Trump amplió su disputa por la guerra con el papa León XIV, arremetiendo en una publicación en su red social en la que calificó al líder católico de “terrible en política exterior”. El ataque, extraordinariamente duro, se produjo después de que León condenara la guerra y exigiera que los líderes políticos se detuvieran y negociaran la paz.

El bloqueo al estrecho de Ormuz podría tener efectos de gran alcance

Es probable que el bloqueo busque aumentar la presión sobre Irán, que ha exportado millones de barriles de petróleo desde que comenzó la guerra, gran parte de ellos probablemente transportados mediante tránsitos clandestinos que eluden las sanciones y la supervisión de gobiernos occidentales.

Trump también espera socavar el control de Irán sobre el estrecho de Ormuz después de exigir que reabra la vía marítima por la que transitaba el 20% del petróleo mundial antes de que comenzaran los combates. Un bloqueo de Estados Unidos podría sacudir aún más los mercados energéticos globales.

Los precios del petróleo subieron en las primeras operaciones del mercado tras el anuncio del bloqueo. El precio del crudo estadounidense aumentó un 8% hasta 104,24 dólares por barril, y el crudo Brent, el referente internacional, subió un 7% hasta 102,29 dólares. El Brent costaba aproximadamente 70 dólares por barril antes de la guerra a finales de febrero.

El primer ministro británico, Keir Starmer, dijo el lunes a la radio de la BBC que Reino Unido no formará parte de un bloqueo estadounidense de puertos iraníes en respuesta al cierre del estrecho de Ormuz y que su país “no se dejará arrastrar a la guerra”.

Dijo que los esfuerzos británicos siguen centrados en reabrir la ruta marítima clave, y que Reino Unido podría ayudar con la retirada de minas en la vía marítima en el estrecho de Ormuz, pero solo después de que terminen los combates.

Irán dice: “Si ustedes pelean, nosotros pelearemos”

Un coro de altos funcionarios iraníes amenazó con represalias. Mohsen Rezaei, asesor militar y excomandante de la Guardia Revolucionaria, escribió en X que las fuerzas armadas del país tenían “importantes palancas intactas” para contrarrestar un bloqueo de Ormuz. Afirmó que Irán no sería coaccionado por “tuits y planes imaginarios”.

El presidente del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Qalibaf, quien encabezó la delegación iraní en las conversaciones, se dirigió a Trump en un comunicado a su regreso a Irán: “Si ustedes pelean, nosotros pelearemos”.

Más tarde, la Guardia Revolucionaria de Irán dijo que el estrecho de Ormuz seguía bajo el “control total” de Irán y que estaba abierto para embarcaciones no militares, pero que las militares recibirían una “respuesta contundente”, informaron dos agencias de noticias iraníes semioficiales.

Durante las conversaciones de 21 horas de este fin de semana en Pakistán, las fuerzas armadas de Estados Unidos dijeron que dos destructores habían transitado el estrecho antes de trabajos de despeje de minas, algo que ocurría por primera vez desde que comenzó la guerra. Irán lo negó.

Sin noticias sobre qué ocurrirá cuando expire el alto el fuego

Las conversaciones cara a cara que terminaron temprano el domingo fueron las negociaciones de más alto nivel entre los viejos rivales desde la Revolución Islámica de 1979.

Trump dijo que las ambiciones nucleares de Teherán fueron el principal motivo del fracaso de las conversaciones. En declaraciones a Fox News, volvió a amenazar con atacar infraestructura civil si Irán no abandonaba su programa nuclear.

“En medio día no les quedaría un solo puente en pie, no les quedaría una sola planta generadora de electricidad en pie, y vuelven a la Edad de Piedra”, afirmó Trump.

El vicepresidente JD Vance, quien encabezó la parte de Estados Unidos en las conversaciones, dijo que Washington necesitaría “un compromiso afirmativo de que no buscarán un arma nuclear”.

Los negociadores iraníes no pudieron aceptar todas las “líneas rojas” de Estados Unidos, dijo un funcionario estadounidense que habló bajo condición de anonimato porque no estaba autorizado a describir posiciones oficialmente. Esas líneas rojas incluían que Irán nunca obtenga un arma nuclear, ponga fin al enriquecimiento de uranio, desmantele las principales instalaciones de enriquecimiento y permita la recuperación de su uranio altamente enriquecido, además de abrir el estrecho de Ormuz y terminar el financiamiento a Hamás, Hezbollah y los rebeldes hutíes.

Funcionarios iraníes dijeron que las conversaciones se desmoronaron por dos o tres asuntos clave, y culparon a lo que llamaron un exceso de exigencias de Estados Unidos. Qalibaf, quien señaló avances en las negociaciones, dijo que era hora de que Estados Unidos “decida si puede ganarse nuestra confianza o no”.

El ministro de Exteriores de Irán afirmó que Estados Unidos hizo naufragar las negociaciones cuando estaban a “pulgadas” de un acuerdo, pero no aportó pruebas.

“Nos encontramos con maximalismo, metas cambiantes y bloqueo”, escribió Abbas Araghchi en X.

Ni Irán ni Estados Unidos indicaron qué ocurrirá después de que el alto el fuego expire el 22 de abril.

El ministro de Exteriores de Pakistán, Ishaq Dar, dijo que su país intentará facilitar un nuevo diálogo en los próximos días. Irán dijo que estaba abierto a continuar el diálogo, informó la agencia estatal IRNA.

El programa nuclear de Irán es un punto clave de fricción

El programa nuclear de Irán estuvo en el centro de las tensiones mucho antes de que Estados Unidos e Israel iniciaran la guerra el 28 de febrero. Los combates han matado al menos a 3.000 personas en Irán, 2.055 en Líbano, 23 en Israel y más de una docena en estados árabes del Golfo, y han dañado infraestructura en media docena de países.