En una medida sin precedentes, las autoridades de Moscú han anunciado un bono récord de inscripción para atraer nuevos reclutas dispuestos a luchar en Ucrania, como estrategia del gobierno ruso por aumentar su capacidad militar en medio del conflicto.
El alcalde de Moscú, Sergey Sobyanin, ha introducido un bono único de 1,9 millones de rublos (aproximadamente $ 22.000) para los residentes de la ciudad que decidan alistarse en el ejército. Este incentivo es parte de una estrategia más amplia del presidente Vladimir Putin para reclutar soldados adicionales, en un contexto en el que la invasión rusa a Ucrania avanza hacia su tercer año.
Además del bono de inscripción, aquellos que acepten la oferta podrían ganar hasta 5,2 millones de rublos ($ 59.600) en su primer año de servicio.
Los incentivos económicos se extienden también a situaciones de combate, con pagos únicos en efectivo que varían entre $ 5.690 y 11.390 para aquellos que resulten heridos, dependiendo de la gravedad de las lesiones. En el caso de soldados que mueran en combate, sus familias podrían recibir una compensación de $ 34.150.
Estas ofertas económicas surgen en un momento crítico, ya que las bajas rusas continúan siendo significativas. Aunque las cifras oficiales son mantenidas en secreto, estimaciones sugieren que más de 70.000 soldados rusos murieron o resultaron heridos solo entre mayo y junio, según una actualización del Ministerio de Defensa del Reino Unido en julio. Estas pérdidas han sido exacerbadas por intensos combates en la región de Járkiv y otros frentes.
Una evaluación desclasificada de la inteligencia estadounidense, presentada al Congreso en diciembre del año pasado, estima que Rusia ha perdido el 87% de sus tropas terrestres en servicio activo y dos tercios de sus tanques desde el inicio de la invasión. Esta situación ha obligado al Kremlin a buscar combatientes por todas partes, incluso más allá de sus fronteras.
Putin ha ordenado un incremento del personal militar en 170.000 efectivos, con el objetivo de elevar el total a más de 2,2 millones, incluyendo 1,32 millones de soldados.
Este incremento representa un aumento del 15% en el tamaño del ejército ruso, siendo la segunda expansión significativa desde el inicio del conflicto. En septiembre de 2022, una “movilización parcial” permitió convocar a reservistas y ciudadanos con experiencia militar, lo que resultó en protestas y un éxodo de hombres en edad de servicio.
Además de los esfuerzos internos, Rusia ha reclutado hasta 15.000 nepalíes y otros combatientes extranjeros, incluidos afganos, indios, congoleños y egipcios, para su causa en Ucrania. Muchos de estos reclutas han experimentado traumas significativos, y algunos han desaparecido o muerto en combate.
La guerra en Ucrania continúa cobrando un alto costo humano y económico, y las recientes medidas de Moscú reflejan la magnitud de los desafíos que enfrenta Rusia mientras el conflicto se prolonga.