El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sorprendió al mundo al ordenar al Pentágono llevar a cabo nuevas pruebas de armas nucleares, una decisión que resucita antiguas preocupaciones sobre la seguridad internacional y los riesgos de una nueva carrera armamentista.
La orden de Trump, que se dio a conocer este jueves, marca un posible regreso de Estados Unidos a una práctica que había sido detenida durante décadas, según se informa.
Expertos en defensa y organizaciones de desarme señalaron que la decisión de reanudar las pruebas de armamento nuclear podría aumentar las tensiones con potencias como Rusia y China, además de socavar los esfuerzos mundiales de no proliferación.
El Pentágono, por su parte, aún no ha confirmado los detalles logísticos ni la ubicación de dichas pruebas.
“Dado que otros países cuentan con programas de pruebas, he dado instrucciones al Departamento de Guerra (Departamento de Defensa) para que empiece a llevar a cabo pruebas de nuestras armas nucleares como ellos. Este proceso comenzará de manera inmediata”, escribe Trump.
Reacciones globales ante el anuncio de pruebas nucleares
Tras conocerse la orden de Trump, países aliados y rivales de Estados Unidos expresaron su preocupación.
Líderes europeos advirtieron sobre el riesgo de una escalada militar, mientras que comunidades científicas y grupos humanitarios piden reconsiderar la medida por su potencial impacto ambiental y geopolítico.
El debate reavivó el interés en tratados internacionales como el Tratado de No Proliferación Nuclear (TNP) y el Tratado de Prohibición Completa de los Ensayos Nucleares, instrumentos clave para el control de armas y la paz mundial.
Ante la incertidumbre global, América Latina reacciona con cautela y reitera su apuesta por el desarme nuclear, un posicionamiento histórico en la región.