Un juez estadounidense emitió el miércoles 06 de septiembre de 2023 un plazo de nueve días al gobernador de Texas, Greg Abbott, para que retire las boyas que colocó en el río Grande en julio para impedir el paso de migrantes desde México.
El juez del tribunal federal con sede en Austin, la capital del estado sureño, respaldó los argumentos del gobierno del presidente Joe Biden, que pedía la suspensión de la instalación de esta barrera.
El gobernador republicano Abbott anunció de inmediato que apelaría esta decisión.
El río Bravo, también conocido como río Grande, marca la frontera natural con México. Las boyas instaladas están diseñadas para girar si alguien intenta aferrarse a ellas y cuentan con discos metálicos dentados en ambos lados.
El tribunal ha emitido una prohibición que impide a las autoridades estatales y a cualquier entidad sujeta a su jurisdicción la construcción o incorporación de boyas, barreras o cualquier tipo de estructura en el río Grande, mientras se espera una decisión de un tribunal superior sobre el fondo del asunto.
Además, el juez ha dispuesto que todos los componentes de la barrera flotante actual sean trasladados a la orilla del río Grande, en el lado de Texas, antes del 15 de septiembre.
El juez fundamenta su decisión en los “perjuicios ocasionados por la barrera flotante”, haciendo referencia a “las considerables tensiones que ha generado en las relaciones entre Estados Unidos y México”, así como “las amenazas a la vida humana y el bloqueo de la navegación libre y segura”.
El tribunal considera “probable” que la sentencia final favorezca al gobierno federal de Estados Unidos.
El Departamento de Justicia de Washington ha señalado que estas boyas plantean un dilema humanitario y diplomático, ya que contravienen los acuerdos fronterizos establecidos con México.
La fiscal federal Vanita Gupta expresó su satisfacción por la decisión del tribunal al afirmar que la barrera es ilegal y representa un riesgo irreversible para las relaciones diplomáticas, la seguridad pública, la navegación y las operaciones de los agentes federales en el Río Grande y sus alrededores, según se indicó en un comunicado.
En los últimos años, varios gobernadores y legisladores republicanos, incluido Abbott, han denunciado la llegada de inmigrantes indocumentados como una “invasión”. Sin embargo, la administración de Biden sostiene que el número de cruces ilegales ha disminuido considerablemente desde la implementación de nuevas regulaciones para acceder al derecho de asilo.