Un grupo de azafatas ha compartido información sobre las cinco áreas más sucias en un avión, proporcionando a los pasajeros consejos valiosos y una razón adicional para llevar consigo desinfectante de manos durante el vuelo, según una entrevista con Travel+Leisure.

La azafata y bloguera de viajes, Josephine Remo, manifestó que los compartimentos superiores son un foco de gérmenes, ya que “raramente se limpian” y son tocados por muchas personas. Por lo que, recomendó usar un paño o limpiar la superficie antes de abrirlos, seguido de un lavado de manos. 

Asimismo, el folleto de instrucciones de seguridad, ubicado en el bolsillo del asiento, es identificado como “el lugar más sucio en un avión”, añadiendo que limpiar la tarjeta antes y después de leerla puede ser una práctica higiénica.

La bandeja plegable, utilizada comúnmente para comer, también figura en la lista. Las azafatas indicaron que, más allá de los gérmenes usuales, algunas personas cambian pañales en ellas. Aunque se limpian, se aconseja a los pasajeros limpiarlas antes de usarlas. 

Las fundas de los asientos es otro punto a destacar, ya que no siempre se desinfectan, lo que lleva a la recomendación de fundas de asientos reutilizables o desechables.

Remo, señaló que el baño, “es un caldo de cultivo de bacterias”, mientras el interior se limpia regularmente, las manijas de las puertas se desinfectan con menos frecuencia, enfatizando que el mejor momento para usar el baño es antes de que sirvan la comida, ya que justo antes del despegue y al final del vuelo es cuando tienen el mayor volumen de uso y bacterias.

Según Rosa Sánchez, limpiadora de cabinas de avión para Swissport, la falta de personal en ciertos momentos del año, puede conducir a problemas de limpieza, así como la escasez de suministros y la falta de equipos pueden comprometer la limpieza de las aeronaves, creando condiciones poco ideales para los trabajadores encargados de mantener limpios los espacios.

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