Un nuevo estudio científico sugiere que las ballenas poseen un sistema de comunicación mucho más complejo de lo que se creía, con estructuras que presentan sorprendentes similitudes con el lenguaje humano.

La investigación, publicada en la revista Proceedings of the Royal Society B, analiza los sonidos que producen estos cetáceos, conocidos como “codas”, una serie de clics que utilizan para comunicarse. Según los científicos, estos patrones no son aleatorios, sino que siguen reglas organizadas que podrían asemejarse a una especie de “alfabeto acústico”.

El equipo de investigadores encontró que las ballenas pueden variar la duración, intensidad y ritmo de los clics para generar diferentes “vocales”, lo que recuerda a la forma en que los seres humanos modificamos los sonidos del habla para formar palabras. Esta estructura fonética muestra paralelismos con lenguas humanas como el mandarín, el latín o el esloveno.

El estudio destaca que estas similitudes no implican que las ballenas “hablen” como los humanos, pero sí sugieren que han desarrollado de forma independiente un sistema comunicativo altamente estructurado. Para los científicos, esto representa uno de los casos más complejos de comunicación no humana registrados hasta ahora.

La investigación forma parte del trabajo del proyecto Project CETI, que estudia a estos animales en su hábitat natural en aguas cercanas a la isla de Dominica. Utilizando herramientas de inteligencia artificial, los investigadores han logrado analizar grandes volúmenes de sonidos submarinos para identificar patrones repetitivos y posibles significados.

Hasta hace pocas décadas, la ciencia ni siquiera tenía certeza de que estos animales emitieran sonidos estructurados con intención comunicativa. Sin embargo, los avances tecnológicos han permitido observar comportamientos más complejos, incluyendo interacciones sociales durante la crianza y la colaboración entre individuos.

El investigador David Gruber, fundador del proyecto, destacó que estos hallazgos invitan a reconsiderar la idea de exclusividad del lenguaje humano. Según explicó, las ballenas podrían transmitir información a lo largo de generaciones, lo que implicaría una forma de cultura acústica en el océano que ha evolucionado durante millones de años.

Por su parte, el lingüista Gašper Beguš, de la Universidad de California en Berkeley, señaló que el nivel de organización encontrado en estos sonidos supera el observado en otras especies estudiadas, como loros o elefantes, y abre nuevas posibilidades para entender la evolución del lenguaje.

Otros expertos en comportamiento animal consideran que estos resultados muestran que la comunicación de los cetáceos no se basa únicamente en sonidos simples, sino en estructuras con múltiples niveles de organización.

Aunque todavía queda un largo camino para descifrar completamente lo que “dicen” las ballenas, los investigadores creen que ya es posible identificar algunas funciones básicas de sus vocalizaciones, como coordinación social, cuidado de crías o comunicación durante inmersiones.

El equipo de Project CETI ha establecido como objetivo a mediano plazo comprender al menos 20 tipos de vocalizaciones asociadas a comportamientos específicos. Sin embargo, los científicos reconocen que una traducción completa del “lenguaje” de estos animales aún es un desafío lejano que requerirá años de investigación y mayor inversión.

A pesar de ello, el estudio refuerza la idea de que la inteligencia y la comunicación compleja no son exclusivas de los seres humanos, sino que también están presentes en otras especies con las que compartimos la evolución en el planeta.

El lenguaje de las ballenas podría ser fundamental en la detección de vida extraterrestre