La búsqueda del sumergible Titán llegó este jueves a su punto crítico después de tres días desaparecido en el océano Atlántico.

Desde que se notificó que la pequeña embarcación estaba desaparecida con cinco millonarios a bordo, los trabajos de búsqueda comenzaron.

La empresa OceanGate notificó cinco horas después de no tener contacto con el sumergible Titán, enviando a toda prisa equipos cada vez más avanzados de rescate.

Los ruidos de golpes detectados el martes y el miércoles bajo el agua en la enorme zona de búsqueda dieron esperanza de supervivientes, pero la falta de tecnología para rastrear el sonido por la inmensidad del océano ha imposibilitado poder encontrar el sumergible.

“Tenemos que mantenernos optimistas y esperanzados”, dijo uno de los encargados de la operación que esperan rescatar con vida a los tripulantes del sumergible Titán.

El miércoles Francia envió su tecnología más avanzada, un robot que puede sumergirse hasta 6,000 metros.

Se indicó que se están empleando todos los medios que se tiene disponibles para encontrar la pequeña embarcación perdida en el fondo del océano.

El oceanógrafo David Gallo calificó la misión de encontrar al Titán de imposible y que solo un milagro lograría la recuperación.

Los cinco pasajeros del sumergible Titán fueron identificados como Stockton Rush, un piloto y buzo experimentado que ya había piloteado el Titán; Hamish Haring, un empresario británico, dueño de Action Aviation, conocido por ser un aventurero con expediciones extremas como un vuelo espacial y un viaje al punto más profundo conocido en la Tierra.

Los otros tres tripulantes son Paul-Henri Nargeolet, experimentado buzo que cuenta con más de 30 inmersiones al Titanic; Shahzada y Selaman Dawood, padre e hijo, miembros de una destacada familia de empresarios en Pakistán.