• Algunos marineros llevan ocho semanas varados en el golfo Pérsico por la guerra que inició el 8 de marzo con ataques israelíes contra Irán. 

NUEVA DELHI (AP) — El capitán indio Rahul Dhar y su tripulación llevan unas ocho semanas varados en su petrolero en el golfo Pérsico. En ocasiones han visto explotar drones y misiles mientras el estrecho de Ormuz permanece prácticamente cerrado y la guerra con Irán se prolonga.

La moral de la tripulación, comentó, se mantiene mientras continúan con sus rutinas, pero la tensión empieza a notarse.

Un frágil alto el fuego entre Estados Unidos e Irán ha traído “una cauta sensación de esperanza” para la tripulación, pero todavía no hay un final claro para la guerra, lo que podría alargar que estén varados.

“Día a día, tratamos de mantener las cosas normales con conversaciones abiertas y pequeñas actividades de equipo que ayudan a levantar el ánimo de todos”.

La tripulación avistó drones e interceptaciones de misiles en varias ocasiones, tanto cerca del barco como en el horizonte durante sus guardias. “Esos momentos fueron difíciles y crearon una tensión real para la tripulación”, declaró Dhar a The Associated Press.

“Ninguno de nosotros esperaba la situación bélica”, afirmó, y señaló que contar con internet confiable les ha ayudado a mantenerse en contacto con sus familias. “Esas llamadas y mensajes realmente nos mantienen con los pies en la tierra y nos dan fuerza”.

Unos 20,000 marinos están varados en el golfo

Alrededor de 20.000 marinos en cientos de embarcaciones, incluidos petroleros y metaneros, así como cargueros, han quedado varados en el golfo, sin poder cruzar el estrecho de Ormuz. Normalmente, cerca de una quinta parte del petróleo mundial y del gas natural licuado transita por esa vía marítima.

Aproximadamente 80 embarcaciones pasaron por el estrecho en la semana del 13 al 19 de abril, según la firma de datos marítimos Lloyd’s List Intelligence, frente a unos 130 o más tránsitos por día antes de la guerra. Decenas de barcos han sido atacados desde que comenzó el conflicto, y la ONU afirma que al menos 10 marinos murieron.

Aunque el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, extendió el alto el fuego de manera indefinida la semana pasada, Estados Unidos mantuvo el bloqueo de los puertos iraníes. En respuesta, Irán disparó contra barcos en el estrecho y se apoderó de dos.

“Los marinos son la columna vertebral del comercio mundial, y sin embargo a menudo somos los más afectados por los conflictos geopolíticos regionales”, señaló el capitán ArunKumar Rajendran, quien también ha quedado varado con la tripulación de su petrolero durante unas ocho semanas.

Algunos “vieron explosiones desde las cubiertas”

Manoj Kumar Yadav, del sindicato Forward Seamen’s Union of India, dijo que había miles de marineros indios a bordo de las embarcaciones varadas, soportando días de miedo y aislamiento mientras los barcos permanecían anclados cerca de puertos iraníes como Bandar Abbas y Khorramshahr. En ocasiones se producían explosiones a apenas unos cientos de metros (yardas) de distancia.

“Veían explosiones desde sus cubiertas”, señaló, y añadió que su sindicato ha estado recibiendo a diario llamadas de auxilio de las tripulaciones y de sus familias. “Muchos de ellos estaban a bordo de un barco por primera vez, y se puede imaginar el estado mental por el que han pasado”.

India, uno de los mayores proveedores de mano de obra marítima del mundo, tiene a más de 20.000 ciudadanos trabajando en barcos con bandera extranjera en la región, muchos de ellos fuera del alcance de esfuerzos coordinados de evacuación, lo que significa que quedaron varados. El Ministerio de Transporte Marítimo de India indicó la semana pasada que al menos 2.680 marinos habían sido evacuados desde que comenzó el conflicto.

Yadav afirmó que muchos marinos reportaron escasez aguda de alimentos y agua potable, y que algunas embarcaciones se vieron obligadas a racionar suministros. La comunicación con las familias en India fue esporádica debido a interrupciones de internet y a la interferencia de señales. Cuando era posible el contacto, los marinos a menudo pagaban altas tarifas de itinerancia por apenas unos minutos de conversación, explicó.

Las familias de los marinos están cada vez más ansiosas y exigen el regreso seguro de sus seres queridos.

Mohamed Arrachedi, coordinador de red para Oriente Medio de la Federación Internacional de los Trabajadores del Transporte, dijo a principios de este mes que habían recibido cientos de solicitudes de ayuda, incluidas peticiones de alimentos, por parte de marinos.

La tripulación de barcos varados enfrenta drones e incertidumbre

Uno de los marineros varados frente a Omán durante más de un mes, Reza Muhammad Saleh, primer oficial indonesio a bordo de un carguero de propiedad griega, contó que un dron explotó cerca del puerto poco después de que llegaran el 3 de marzo. Después hubo al menos otros dos incidentes, lo que obligó a evacuar repetidamente a la tripulación hacia búnkeres, indicó. Nadie resultó herido.

“El mayor problema es la incertidumbre. No sabemos cuándo volverá a estar abierto Ormuz”, dijo Saleh a AP.

La embarcación, con 24 tripulantes de Indonesia, países árabes, India y Etiopía, suele transportar mineral de hierro entre estados del golfo, transitando Ormuz una o dos veces al mes. Ahora requiere una autorización por escrito de Irán. “Ninguna empresa quiere correr el riesgo sin ella”, sostuvo.

Aunque tiene experiencia en zonas de conflicto, la tripulación se ha visto sacudida por ataques con misiles y por interrupciones del GPS que la obligaron a usar navegación manual, explicó.

“A veces pensamos que es seguro y, de repente, ya no lo es. Hoy estamos a salvo. Mañana, nadie lo sabe”, expresó.

Los relevos de tripulación de barcos varados son difíciles

Fleet Management Limited suele comunicarse varias veces al día con decenas de barcos varados que cuentan con más de 400 marinos, dijo su director ejecutivo, el capitán Rajalingam Subramaniam.

Se realizan controles de existencias de manera regular para el suministro de alimentos, y se han organizado recogidas para garantizar disponibilidad trasladando las embarcaciones a los puntos más cercanos donde puedan abastecerse de provisiones frescas y secas, explicó.

Algunos relevos de tripulación seguían ocurriendo, pero en cantidades limitadas. “¿Quién quiere ir al barco?”, planteó Subramaniam. “La tripulación entrante tiene derecho a negarse y lo respetamos”.

La mayoría de los marinos varados llevan en el golfo desde que comenzó la guerra. “A los marinos que no se inscribieron para estar en una zona bélica también hay que respetarlos para que no se conviertan en un daño colateral involuntario”, afirmó.

Entre las embarcaciones que intentaron cruzar el estrecho de Ormuz durante el alto el fuego, varias recibieron disparos y otras dieron la vuelta. Las embarcaciones gestionadas por Fleet Management no intentaron cruzar, indicó Subramaniam.

La mayor naviera de Alemania, Hapag-Lloyd, ha tenido a unos 150 marinos varados cerca del estrecho, en seis embarcaciones. “Son días y semanas difíciles”, dijo a AP a principios de este mes el portavoz de Hapag-Lloyd, Nils Haupt. Señaló que Hapag-Lloyd estaba en contacto con los capitanes y las tripulaciones al menos una vez al día.

“Hemos podido rotar a algunos de ellos (de la tripulación) mientras tanto, pero se puede imaginar fácilmente que después de tanto tiempo, la monotonía naturalmente se instala a bordo”, comentó.

La escasez mundial de marinos podría empeorar

La Organización Marítima Internacional, la agencia de la ONU para el transporte marítimo, y otros han pedido un corredor seguro para los buques comerciales en el estrecho. La mayoría de los barcos aún no puede pasar, aunque Irán había dicho que el estrecho estaba abierto para las embarcaciones que percibiera como no hostiles y exigió cobrar peajes por el paso.

Se dijo que Irán había colocado minas en la vía marítima, y Trump afirmó la semana pasada que Estados Unidos estaba despejando minas iraníes y que “dispararía y mataría” a las embarcaciones que colocaran minas en la zona. Ante el aumento de los riesgos por minas y ataques a barcos, “no hay tránsito seguro en ninguna parte del estrecho de Ormuz”, dijo el secretario general de la OMI, Arsenio Domínguez.

Múltiples crisis en los últimos años han dejado a muchos marinos varados en el mar. Entre ellas, la pandemia de COVID-19, la invasión de Ucrania por parte de Rusia y los ataques de los rebeldes hutíes de Yemen contra barcos en el mar Rojo. Subramaniam dijo que le preocupa que, incluso después de que termine la guerra con Irán, menos personas estén dispuestas a enrolarse en un momento en que ya existe escasez de marinos cualificados.

Arrestan a marineros de la Armada estadounidense por espionaje en favor de China

Jinchao “Patrick” Wei y el contramaestre Wenheng “Thomas” Zhao enfrentan acusaciones por supuestamente proporcionar información de seguridad nacional a China a cambio de dinero en efectivo. Wei, de 22 años, está siendo acusado de conspirar para entregar información de defensa nacional a un agente chino, mientras que Zhao, de 26 años, enfrenta cargos por recibir dinero a cambio de fotos y videos de naturaleza delicada.

Los dos oficiales fueron informados de los cargos el jueves, acusados de violar su deber como miembros de las fuerzas armadas al no proteger el país, los secretos y a sus compañeros. Tendrán que presentarse ante los jueces la próxima semana para las audiencias de detención, Wei en San Diego y Zhao en Los Ángeles. En caso de ser declarados culpables, podrían enfrentar una condena de hasta 20 años de prisión.

Wei, un ciudadano naturalizado de Estados Unidos, habría sido abordado por un agente chino en febrero de 2022 mientras estaba en proceso de obtener su ciudadanía estadounidense. Trabajaba como ayudante de maquinista en el barco USS Essex, lo que le daba acceso a información confidencial. Supuestamente, entregó fotografías, videos, manuales técnicos y planos de la nave a cambio de una suma de dinero considerable.

Por otro lado, el contramaestre Zhao desempeñaba sus funciones en la base naval de Ventura County, cerca de Los Ángeles. Según los informes, un agente chino se le acercó en 2021, haciéndose pasar por un investigador en busca de información para decisiones de inversión. Zhao recibió alrededor de 15 mil dólares estadounidenses por proporcionar fotografías, videos, diagramas y planos del sistema de radar de una base militar estadounidense en Okinawa, Japón.

El fiscal Randy Grossman declaró que cuando un soldado o marinero elige el dinero sobre el país y traiciona entregando información de seguridad nacional, es necesario estar preparados para tomar medidas.

Las autoridades de Estados Unidos señalaron que este caso forma parte de la estrategia de China para obtener información de las fuerzas armadas estadounidenses. Matthew Olsen, fiscal general adjunto, aseguró que el Departamento de Justicia continuará haciendo todo lo posible para detectar amenazas provenientes de China y disuadir a quienes pongan en peligro la seguridad nacional. Por su parte, la embajada de China en Washington D.C. ha negado tener intenciones de espionaje.