Un derrame de casi 26 millones de litros de aguas residuales causó el cierre masivo de las playas de la costa sur de Los Ángeles y de Orange en California, Estados Unidos.
De acuerdo con información brindada por funcionarios, una línea principal de alcantarillado falló el 30 de diciembre del 2021, lo que provocó el derrame de aguas contaminadas.
“Esto es el derrame más grande en la historia del Distrito Sanitario del condado de Los Ángeles, y llevó al cierre del acceso al agua desde Long Beach hasta Seal Beach. Las organizaciones de rescate de la vida silvestre están esperando informes sobre la vida marina afectada”, manifestó una usuaria a través de su cuenta de Twitter.
Por su parte, la funcionaria de salud de la ciudad de Long Beach, Anissa Davis, ordenó el cierre temporal de todas las zonas de la playa.
Asimismo, un portavoz del Distrito Sanitario del condado de Los Ángeles ha considerado poco probable que el agua potable esté contaminada, sin embargo, se está estudiado la posibilidad de realizar pruebas.
Las playas de Cabrillo, Point Fermin, White Point, Rancho Palos Verdes, Royal Palms, Seal Beach y Long Beach siguen cerradas hasta que las pruebas bacteriológicas demuestren que las aguas sean seguras para los habitantes.
“Un derrame de aguas residuales de esta magnitud es peligroso e inaceptable, tenemos que saber qué ocurrió”, expuso la supervisora del condado de Los Ángeles, Janice Hahn. A la vez, instó al Distrito de Saneamiento a investigar los hechos y determinar la causa del vertido.
Cabe señalar que, el equipo de inspección de calidad del agua del Departamento de Salud se mantiene supervisando la calidad del agua en las zonas de playa afectadas, y seguirá haciéndolo hasta que los resultados se ajusten a las normas estatales.