• Según el presidente de EEUU, participarán destructores con misiles guiados, más de 100 aeronaves y plataformas no tripuladas multidominio. 

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha anunciado que “liberará” los buques retenidos o varados en el estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más importantes del mundo.

La liberación de Ormuz surge en medio de una nueva ola de tensiones entre Estados Unidos e Irán, después del reciente bloqueo de embarcaciones en la región.

El Estrecho de Ormuz es una vía estratégica para el comercio petrolero global, y cualquier incidente allí suele tener repercusiones económicas y políticas para todo el planeta.

En los últimos días, autoridades iraníes han confirmado la detención de varios buques bajo sospecha de violaciones marítimas, lo que ha elevado la tensión entre ambos países.

El denominado “Proyecto Libertad” comienza este lunes, según el horario de Oriente Medio, participarán destructores de misiles guiados, más de 100 aeronaves, plataformas no tripuladas multidominio, además de 15.000 efectivos de las Fuerzas Armadas.

Axios reporta que Trump, está descontento con el estancamiento de la situación con Irán en un escenario “ni de acuerdo ni de guerra”, por lo que está presionando para adoptar medidas más contundentes en el estrecho de Ormuz.

“El presidente quiere acción. No quiere quedarse quieto. Quiere presión. Quiere un acuerdo”, dijo un alto funcionario estadounidense.

Contexto de la crisis en el Estrecho de Ormuz

Según fuentes internacionales, la Casa Blanca ha respondido con firmeza a las acciones de Irán, dejando abierta la posibilidad de una escalada.

Trump afirmó que Estados Unidos tiene la capacidad de actuar si se ponen en riesgo los intereses estadounidenses en el estrecho.

Especialistas sostienen que la tensión Estados Unidos Irán en la zona puede desencadenar una crisis regional, impactando los precios del petróleo y el tránsito marítimo internacional.

En declaraciones previas, Teherán advirtió que responderá a cualquier “provocación” estadounidense.

Estas maniobras se suman a una serie de incidentes similares ocurridos en los últimos años, donde la seguridad del transporte marítimo en Ormuz ha sido motivo de preocupación global.

Trump amenaza a navieras que paguen impuesto a Irán por pasar por el estrecho de Ormuz 

Estados Unidos advierte a las navieras que podrían enfrentar sanciones por hacer pagos a Irán para atravesar el estrecho de Ormuz de forma segura.

La alerta publicada el viernes por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC, por sus siglas en inglés) añade otra capa de presión al enfrentamiento entre Washington y Teherán por el control del estrecho.

En tiempos de paz, aproximadamente una quinta parte del petróleo y el gas natural que se comercializan en el mundo suele pasar por el estrecho, en la desembocadura del golfo Pérsico.

Irán cerró de facto el paso al tráfico normal al atacar, y amenazar con hacerlo, a los barcos que lo cruzasen después de que Estados Unidos e Israel iniciaron una guerra el 28 de febrero.

Después, la República Islámica ofreció a algunos buques un paso seguro desviándolos por rutas alternativas más próximas a su costa, y en ocasiones cobró por el servicio.

Ese “peaje” es el foco de la advertencia de Washington sobre las sanciones.

Las exigencias de pago podrían incluir transferencias no solo en efectivo, sino también “activos digitales, compensaciones, intercambios informales u otros pagos en especie”, como donaciones benéficas y pagos en embajadas iraníes, de acuerdo con la Oficina de Control de Activos Extranjeros.

“La OFAC emite esta alerta para advertir a personas estadounidenses y no estadounidenses sobre los riesgos de sanciones por realizar estos pagos al régimen iraní, o por solicitarle garantías de paso seguro. Estos riesgos existen independientemente del método de pago”, apuntó el departamento.

Estados Unidos respondió al cierre del estrecho por parte de Irán con su propio bloqueo naval el 13 de abril, que impide zarpar a los petroleros iraníes y priva a Teherán de unos ingresos que necesita para apuntalar su debilitada economía.

Según el Comando Central de Estados Unidos, desde que comenzó el bloqueo se ha ordenado dar la vuelta a 45 buques comerciales.

EEUU no puede tolerar que Irán controle Ormuz 

La posibilidad de que Irán controle el estrecho de Ormuz ha generado un debate que traspasa fronteras tras la guerra protagonizada por EEUU en contra de la nación islámica.

El control iraní del estrecho de Ormuz representa un desafío estratégico para EEUU, que históricamente considera esta vía un punto clave para el comercio energético global y su influencia en Medio Oriente.

Actualmente, aproximadamente un tercio del petróleo mundial que se transporta por mar pasa por el estrecho de Ormuz, lo que subraya su enorme importancia para la economía global.

El secretario de Estado, Marco Rubio, fue contundente al decir que EEUU no puede tolerar un escenario en el que Irán ejerza control sobre el estratégico estrecho de Ormuz. 

“Si lo que quieren decir con ‘abrir el estrecho’ es: ‘Sí, el estrecho está abierto siempre y cuando te coordines con Irán, obtengas nuestro permiso o te volaremos por los aires, y nos pagues’, eso no es abrir el estrecho. Son vías navegables internacionales”, dijo el funcionario estadounidense.

Irán no deja de exportar petróleo a pesar del asedio de EEUU en Ormuz

Unos 90 barcos, incluidos petroleros, han cruzado el estrecho de Ormuz desde el inicio de la guerra con Irán. Además, el país aún está exportando millones de barriles de petróleo.

La exportación del crudo se da en un momento en que la vía marítima ha quedado prácticamente cerrada, según plataformas de datos marítimos y comerciales.

Muchos de los buques que atravesaron el estrecho realizaron los llamados tránsitos “clandestinos”, con los que eluden las sanciones y la supervisión de gobiernos occidentales.

Más recientemente, embarcaciones con vínculos con India y Pakistán también han logrado cruzar el estrecho, a medida que los gobiernos intensificaron las negociaciones.

Donald Trump, presionó a aliados y socios comerciales para que enviaran buques de guerra y reabrieran el estrecho. Lo hizo con la esperanza de bajar los precios del petróleo.

La mayor parte del tráfico marítimo por el estrecho de Ormuz se ha detenido desde principios de marzo, después de que comenzó la guerra. Unos 20 buques han sido atacados en la zona.

Sin embargo, Irán aún ha logrado exportar bastante más de 16 millones de barriles de petróleo desde el comienzo de marzo. Así lo estimó la plataforma de datos y análisis comerciales Kpler.

Debido a las sanciones occidentales y los riesgos asociados, China ha sido el mayor comprador de petróleo iraní.

Ha habido una “resiliencia continua” en los volúmenes de exportación de petróleo de Irán, manifestó la analista de riesgo comercial de Kpler, Ana Subasic.

Irán ha logrado beneficiarse de las ventas de petróleo. También ha logrado “preservar su propia arteria de exportación” al esgrimir el control sobre el paso, señaló Kun Cao, director de clientes de la consultora Reddal.

Irán exhibe los barcos que incautó en Ormuz y recrudece su vigilancia 

La tensión en Medio Oriente se agudiza tras la reciente decisión de Irán de exhibir públicamente los barcos portacontenedores secuestrados en el estrecho de Ormuz.

Esta estratégica ruta marítima, por donde transita hasta el 20% del comercio global de petróleo, vuelve a estar en el centro de atención mundial luego de que la República Islámica endureciera sus amenazas contra embarcaciones extranjeras hostiles que atraviesen la zona.

Irán exhibe barcos secuestrados ante medios locales e internacionales, buscando demostrar su control y fortaleza en respuesta a las sanciones occidentales y a los recientes episodios de tensión militar en la región.

Las autoridades iraníes advierten que cualquier nave que consideren hostil puede ser objeto de acciones similares, lo que genera preocupación entre navieras y gobiernos del mundo.

La televisión estatal iraní difundió imágenes de los buques MSC Francesca y Epaminondas, anclados cerca del estrecho tras ser incautados por el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC) bajo la acusación de intentar ingresar sin autorización.

El estrecho e Ormuz está bajo vigilancia continúa por el “control total del corredor marítimo por parte de las fuerzas armadas iraníes, hecho inédito en la historia contemporánea del país”.

El Estrecho de Ormuz es un punto geopolítico de alto riesgo. Los recientes anuncios y amenazas de Irán no solo afectan la estabilidad regional, sino también la economía global.

Organismos internacionales y expertos advierten que cualquier escalada podría impactar los precios del petróleo e incrementar el riesgo de conflictos armados en la zona.

Panamá se beneficia del bloqueo de Ormuz: Empresas pagan hasta 4 millones de dólares por cruzar el Canal

 Las empresas han desembolsado hasta 4 millones de dólares para que sus barcos crucen el Canal de Panamá, con el estrecho de Ormuz prácticamente cerrado, según la Autoridad del Canal de Panamá, en una medida que ha provocado un cambio radical en los flujos comerciales globales.

Aunque el paso por la vía navegable suele tener una tarifa fija previa reserva, las compañías que no tengan una pueden cruzar pagando un cargo adicional en una subasta de cupos, que se adjudican al mejor postor en lugar de esperar durante días frente a la costa de la Ciudad de Panamá.

Ese precio se ha multiplicado en las últimas semanas mientras Irán y Estados Unidos bloquean la crucial ruta del estrecho de Ormuz, y la demanda de esos cupos se ha disparado. Cada vez son más buques los que cruzan por el canal de Panamá a medida que se redirigen los envíos y los compradores adquieren productos en otros países para evitar el comercio a través de la ahora peligrosa vía marítima de Oriente Medio.

“Con todos los bombardeos, los misiles, los drones (…) las empresas dicen que es más seguro y más barato cruzar por el canal de Panamá”, apuntó Rodrigo Noriega, abogado y analista en la Ciudad de Panamá. “Todo esto está afectando las cadenas de suministro globales”.

Mientras, según Noriega, el gobierno de Panamá está “maximizando lo que puede ganar con el Canal de Panamá”.

El precio medio para cruzar por el canal oscila entre los 300.000 y 400.000 dólares, dependiendo de la embarcación. Antes, para obtener un cruce más temprano, las empresas pagaban entre 250.000 y 300.000 dólares adicionales. En las últimas semanas, el costo adicional promedio se ha incrementado hasta rondar los 425.000 dólares.

Ricaurte Vásquez, administrador del canal, indicó que otra empresa, cuyo nombre no quiso revelar, pagó 4 millones de dólares extra cuando su buque cisterna tuvo que cambiar de destino debido a las tensiones geopolíticas.

“Era un barco que llevaba combustible a Europa, y lo redirigieron a Singapur, y necesitaba llegar allí porque Singapur se está quedando sin combustible”, señaló.

Otras petroleras pagaron más de 3 millones de dólares, además de la tarifa de cruce, para acelerar su paso ante el alza de los precios del petróleo.

Vásquez apuntó que los barcos no se han aglomerado en el canal, sino que los costos pueden atribuirse a cambios de última hora y a una mayor urgencia de las embarcaciones que necesitan ir de un punto a otro más rápido en medio del caos comercial.

Según Vásquez, los costos no son una tarifa general del mercado, sino un peaje temporal asumido por las empresas.

“Ellos deciden hasta qué precio llegar”, manifestó.

Al tiempo que obtiene más dinero por el nuevo negocio, el gobierno de Panamá también ha sufrido un revés por la pugna geopolítica.

El miércoles, la cancillería del país acusó a Irán de incautar ilegalmente un buque con bandera panameña de la empresa italiana MSC Francesca en el estrecho de Ormuz.

Panamá, uno de los países con más buques registrados en el mundo, dijo que la embarcación fue “tomada por la fuerza” por Irán. No estaba claro si el barco seguía bajo custodia iraní.

La incautación “representa un grave atentado contra la seguridad marítima y constituye una escalada innecesaria en momentos en que la comunidad internacional aboga por que el estrecho de Ormuz se conserve abierto a la navegación internacional sin amenazas ni chantajes de ningún tipo”, indicó el ministerio en un comunicado.

Noriega señaló que la cantidad que las empresas pagan para cruzar el canal podría seguir aumentando si el conflicto se prolonga, ya que los precios del petróleo ya se están disparando. El precio de un barril de crudo Brent superó brevemente los 107 dólares esta semana, frente a los alrededor de 66 dólares que costaba hace un año.

EEUU se “mofa” de Europa: “Necesitan a Ormuz mucho más que nosotros”

El estrecho de Ormuz, un paso angosto entre Omán e Irán, es foco de atención global por su relevancia en la seguridad energética.

Recientemente, el secretario de Guerra de EEUU, Pete Hegseth, sostuvo que la “importancia del estrecho de Ormuz para Europa” supera a la que tiene para Estados Unidos, dada la alta dependencia europea del petróleo que transita esa vía marítima.

Según Hegseth, si se produjera un cierre total o una escalada en las tensiones en Oriente Medio, los países europeos serían los más afectados por la interrupción del suministro de hidrocarburos.

“No contamos con Europa, pero ellos necesitan el estrecho de Ormuz mucho más que nosotros”, afirmó en una conferencia de prensa.

Más del 20% del petróleo mundial pasa por Ormuz, lo que convierte a este punto en un verdadero cuello de botella para la economía europea.

El secretario de Guerra aseguró que “Europa y Asia se han beneficiado” de la protección estadounidense “por décadas”. “Pero el tiempo de aprovecharse de los demás, se acabó“, sentenció.

La relevancia estratégica del estrecho de Ormuz en la política global

La región ha sido escenario de múltiples crisis, subrayando la vulnerabilidad del acceso energético para Europa.

A diferencia de Estados Unidos, cuya producción interna ha aumentado con el auge del shale oil, Europa depende en gran medida de las importaciones de petróleo y gas, muchos de los cuales cruzan Ormuz.

La seguridad energética europea depende, por tanto, de la estabilidad en este estrecho, un factor que líderes y expertos continúan evaluando ante la posibilidad de nuevas tensiones.

La dependencia europea de esta vía se agudiza con cada episodio de inestabilidad en Oriente Medio, generando debate sobre la necesidad de diversificar fuentes y rutas de abastecimiento.

EEUU tiene un “plan B” para ganar la guerra con Irán: atacar en el estrecho de Ormuz 

En medio de crecientes tensiones regionales, recientemente se reveló que los planes militares de EEUU contra Irán incluyen acciones específicas en el estratégico estrecho de Ormuz.

Según distintas fuentes, el Departamento de Defensa estadounidense ha desarrollado opciones para responder a potenciales ataques iraníes, particularmente en esta zona, crucial para el transporte mundial de petróleo.

El anuncio surge tras una serie de incidentes recientes que elevan la preocupación internacional sobre la seguridad y la estabilidad en el golfo Pérsico.

El estrecho de Ormuz, por donde circula cerca del 20% del petróleo global, se ha convertido en un foco rojo para la comunidad internacional debido a su importancia y vulnerabilidad.

El Estrecho de Ormuz: un punto geopolítico clave

El control o la interrupción del tránsito marítimo en el estrecho de Ormuz podría tener consecuencias globales, desde el aumento del precio del petróleo hasta la recesión económica.

Ante posibles amenazas, EE.UU. ha reforzado su presencia militar y mantiene estrecha vigilancia sobre las actividades de Irán en la región.

Otros episodios recientes, como las sanciones económicas y los enfrentamientos indirectos entre Irán y aliados de Washington, alimentan temores de un conflicto mayor.

Observadores internacionales advierten sobre el riesgo de una escalada que afectaría no solo a Medio Oriente, sino también a economías latinoamericanas dependientes del crudo.

Trump quiere que siete países le ayuden a enviar tropas a Ormuz 

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, pide apoyo internacional para el Estrecho de Ormuz. Este es un punto estratégico para el comercio mundial y el transporte de petróleo.

Trump instó recientemente a gobiernos de Asia, Europa y otras regiones a enviar fuerzas navales propias. El objetivo es reforzar la seguridad marítima ante crecientes amenazas y tensiones en la zona.

El pedido de Trump se produce tras varios incidentes recientes. Estos han puesto en riesgo el tránsito de buques por el estrecho de Ormuz, uno de los pasos marítimos más transitados del mundo.

Analistas señalan que la presencia conjunta de fuerzas internacionales puede ser clave para disuadir eventuales ataques y proteger una vía fundamental para la economía global.

El Estrecho de Ormuz y la creciente tensión global

A raíz de incidentes como el ataque a barcos comerciales y las constantes fricciones en Medio Oriente, la seguridad en el Estrecho de Ormuz es considerada una prioridad internacional.

Las fuerzas navales de potencias como Estados Unidos, Reino Unido y Francia ya operan en el área.

Sin embargo, Trump considera que otros países también deberían asumir responsabilidades directas.

La petición del mandatario revive debates sobre el papel de las fuerzas navales multilaterales.

Mientras algunos gobiernos analizan el llamado, expertos advierten que cualquier intervención debe apegarse a la legalidad internacional y coordinarse cuidadosamente para evitar mayores tensiones.

¡No hay negociación! Irán intensifica el control en el estrecho de Ormuz

 Irán y Estados Unidos parecían estar en un punto muerto, ya que cada parte endureció su postura sobre las conversaciones.

Miles de soldados estadounidenses más se acercaban a la región, mientras Teherán fortalecía su control sobre el crucial estrecho de Ormuz.

En Israel, las sirenas advirtieron de andanadas de misiles iraníes entrantes, y las naciones del golfo trabajaban para interceptar el fuego.

Se reportaron fuertes ataques en la capital de Irán y otras ciudades.

En una guerra que parece definida por quién puede soportar más dolor, Estados Unidos ha presentado objetivos cambiantes pero ambiciosos. Por ejemplo, busca garantizar que los programas de misiles y nuclear de Irán ya no sean una amenaza. Asimismo, pretende poner fin al apoyo de Teherán a grupos armados en la región.

En un momento dado, Washington también presionó por el derrocamiento de la teocracia de Irán.

Aunque la campaña de Estados Unidos e Israel ha golpeado duramente al ejército y al gobierno de Irán, abatiendo a líderes de alto rango y atacando decenas de objetivos, Teherán continúa disparando misiles. Además, no hay señales de un levantamiento contra el gobierno.

Para el liderazgo de Irán, en cambio, el simple hecho de resistir el embate podría verse como una victoria.

Podría esperar que Estados Unidos retroceda al agitar la economía mundial con su control asfixiante sobre el estrecho de Ormuz. Así, se elevarían los precios en las gasolineras para los conductores. También subirían los precios en el supermercado para las familias y los costos para las empresas en todo el mundo.

A falta de una solución negociada, Washington necesitaría una escalada espectacular para poner fin a los ataques de Irán y restablecer el libre flujo de bienes a través del estrecho.

Por ahí, en tiempos de paz, transita el 20 % de todo el petróleo y el gas natural comercializados en el mundo.