Francia.- El caso de Lucas ha desconcertado a los científicos porque el menor logró curarse de cáncer terminal con un tratamiento experimental que podría usarse para salvar otras vidas.
La historia comenzó en Bélgica, cuando los médicos informaron a los padres de Lucas, de 6 años, el fatídico diagnóstico que no le daba ni dos meses de vida.
Los progenitores decidieron hacer todo lo posible para que su hijo se mantuviera con vida, viajando a Francia donde Lucas fue sometido a un tratamiento experimental.
Después de varios años, exactamente un año y medio de haberle retirado el tratamiento el menor, las radiografías continúan mostrando que no existe ningún tumor agresivo que pueda quitarle la vida.
Medios franceses han destacado que Lucas, con el tratamiento que está bajo investigación, superó un glioma en el tronco cerebral; calificado por muchos como un milagro.
Los galenos han detallado que los resultados dan esperanzas, ya que su curación es única en el mundo por las pocas probabilidades de supervivencia frente a otros por ser inoperable.
“Este cáncer es inoperable y solo puede ser tratado con radioterapia para frenar su avance, aunque su efecto es temporal”, dijeron los médicos sobre el cáncer que desapareció del cerebro de Lucas.
Una vez que se confirmó que el menor está libre del tumor a sus 13 años, se analiza el tratamiento para poder replicarlo en otros casos y así poder salvar más vidas.
“Este caso hizo pedazos todos los medidores de vida”, dijo Jacques Grill, piloto del programa sobre tumores cerebrales del departamento de oncología pediátrica del centro Gustave-Roussy de París.
Otros menores están siendo sometidos al tratamiento para ver si tienen los mismos resultados que le garanticen continuar con vida. “La etapa después será encontrar el medicamento que tenga el mismo efecto en las células tumorales que estas modificaciones celulares“.