En un emotivo discurso dirigido a la delegación del patriarcado ecuménico ortodoxo en Roma, el papa Francisco hizo un llamado urgente por una “paz justa y estable” en la guerra de Ucrania, la cual lamentó que parezca no tener fin. 

Durante la celebración de la fiesta de San Pedro y Pablo, el Sumo Pontífice expresó su profunda preocupación por la situación en Ucrania y sus devastadoras consecuencias.

Francisco destacó cómo esta guerra afecta a todos los niveles de la sociedad y se convierte en una catástrofe total para los pueblos, las familias, los niños, los ancianos y aquellos obligados a abandonar sus hogares.

Asimismo, hizo mención a la reciente destrucción de la presa de Nova Kajovka, enfatizando el impacto negativo que tiene sobre la creación.

El Papa instó a la comunidad internacional a unirse en un esfuerzo creativo para imaginar y construir caminos hacia una paz justa y estable. Reconoció que la paz es un don divino, pero también requiere una respuesta activa por parte de los seres humanos, especialmente de aquellos que profesan la fe, quienes deben participar en la labor pacificadora de Dios.

La visita del enviado del Papa, el cardenal Matteo Zuppi, a Moscú concluyó el jueves, luego de buscar activamente una solución pacífica para el conflicto en Ucrania.

Durante su encuentro con el patriarca ruso Cirilo, se resaltó la importancia de la colaboración entre las Iglesias ortodoxa y católica en pro de la paz y la justicia.

El cardenal Zuppi, quien previamente se había reunido con representantes rusos en Moscú, llegó a la capital después de su visita a Kiev, donde mantuvo una reunión con el presidente ucraniano, Volodímir Zelensky.

En el encuentro, Zelensky reiteró su firme postura de no aceptar ningún alto el fuego que no incluya la retirada de las fuerzas rusas de los territorios en conflicto.

Ante la urgencia de la situación, el llamado del papa Francisco resuena como un mensaje de esperanza y un llamado a la acción para buscar una solución pacífica que ponga fin al sufrimiento en Ucrania y permita el restablecimiento de la paz duradera en la región.

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