Las autoridades de Irán confirmaron el ataque a un ataque a un petrolero estadounidense en el golfo Pérsico.
Según se informó, se trata de una respuesta directa a la incautación de otro buque iraní meses atrás en el golfo Pérsico y de la guerra que EEUU e Israel iniciaron el sábado 28 de febrero.
El incidente ha reavivado las preocupaciones sobre la seguridad marítima y podría aumentar las tensiones entre ambas naciones.
El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Irán indicó que la acción ocurrió después de que Washington atacara un buque iraní en aguas internacionales.
Tensiones marítimas y antecedentes similares en la región
No es la primera vez que incidentes de este tipo se producen en el estratégico Golfo Pérsico.
En años recientes, retenciones y ataques contra buques petroleros han sido frecuentes y a menudo son parte de represalias o advertencias diplomáticas entre las partes involucradas.
Expertos señalan que la región sigue siendo un punto crítico para el tránsito internacional de hidrocarburos, por lo que cualquier evento de esta naturaleza tiene repercusiones económicas y políticas globales.
Este episodio llega en un momento delicado de las relaciones bilaterales, tras negociaciones estancadas por el programa nuclear iraní y sanciones impuestas por Estados Unidos.
Organismos internacionales han pedido calma para evitar una escalada en la denominada “guerra de los petroleros” en la zona.