El gobierno de Irán negó contundentemente y calificó de “guerra psicológica” las acusaciones de haber derribado por error el avión ucraniano.
El portavoz del gobierno iraní, Ali Rabiei, exigió pruebas de los señalamientos e indicó como imposible que un misil haya impactado en la aeronave.
“Hacemos un llamado al primer ministro canadiense (Justin Trudeau) y a cualquier otro gobierno que tenga información sobre el accidente para que lo entregue al comité de investigación en Irán”, manifestó el portavoz del Ministerio de Exteriores, Abbas Mousavi.
Cadenas estadounidenses y agencias como Reuters informaban que investigaciones del Pentágono revelaban que el avión fue impactado por un misil de Irán.
Según la BBC, Reuters y CBS, las pesquisas arrojaban que fue un incidente involuntario, ocurrido cuando Irán atacaba la base militar estadounidense.