Durante el fin de semana, delegaciones de Israel y del grupo islamista Hamás sostuvieron conversaciones indirectas en Doha, con la mediación de Catar, Egipto y EE. UU., en un intento por alcanzar un acuerdo de alto al fuego.

En estas reuniones participaron los jefes de inteligencia israelíes, David Barnea y Ronen Bar, del Mosad y del Shin Bet respectivamente, quienes acudieron con mayor margen de negociación que en ocasiones anteriores y han notado avances significativos.

Según informaciones filtradas a medios israelíes, los funcionarios israelíes muestran ahora un mayor optimismo sobre la posibilidad de llegar a un acuerdo, estimando las probabilidades en un “50/50”, después de que ambas partes hayan mostrado flexibilidad en sus posturas.

Una nueva propuesta de acuerdo de alto al fuego, presentada por Israel, ha sido enviada a Hamás, quien podría dar una respuesta en aproximadamente tres días, según reportes de medios israelíes como Haaretz. De acuerdo con estas filtraciones, confirmadas por un oficial israelí cercano a las negociaciones, el nuevo borrador duplica el número de presos palestinos que Israel estaría dispuesto a liberar, proponiendo entre 700 y 800 prisioneros por 40 rehenes, en comparación con las discusiones previas que se basaban en una cifra de 400 por 40, como parte de la primera fase del acuerdo, que también incluiría una tregua de seis semanas.

Sin embargo, un punto crítico en las negociaciones es el perfil de los presos palestinos a liberar, ya que Hamás demanda la liberación de unos 30 prisioneros de alta seguridad condenados a cadena perpetua por actos terroristas por cada soldado mujer que entregue. La contraoferta de Israel es liberar a cinco de estos prisioneros por cada soldado mujer. Otra demanda de Hamás es el retorno de miles de gazatíes desplazados al norte de la Franja, a lo que Israel habría accedido permitiendo el regreso de unos 2.000 habitantes por día, comenzando dos semanas después de la entrada en vigor del acuerdo de alto al fuego.

A pesar de estos avances, Israel se niega a acordar un alto al fuego general y a retirar completamente sus fuerzas de Gaza, según confirmó una fuente en la dirección de Hamás consultada por la agencia de noticias EFE. Hamás también acusó a las autoridades israelíes de realizar “filtraciones interesadas” sobre el proceso de negociación.

Se espera que la respuesta de Hamás demore varios días, ya que requiere la aprobación del líder del grupo en el enclave, Yahya Sinwar, quien se encuentra escondido en los túneles de la Franja desde hace meses y es difícil de contactar, según reportan los medios israelíes.

El ejército de Israel ha solicitado la evacuación del área cercana al hospital Al Shifa