El gobierno de Israel reconoció que no hay posibilidad de liberar a todos los rehenes que Hamas logró secuestrar el pasado 7 de octubre en un ataque sorpresa a territorio israelí.
La información se dio a conocer luego que el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, se reunió con los familiares de los secuestrados.
El tenso encuentro entre las autoridades israelíes y los familiares de las víctimas dejó un mal sabor, hasta el punto que algunos ciudadanos abandonaron el encuentro indignados.
Según se informó, durante la reunión Netanyahu confirmó que “no hay posibilidad” de que los demás rehenes sean liberados y que vuelvan a casa.
“Actualmente, no hay posibilidad de traer a todos a casa”, fue la afirmación que generó rabia en los familiares de los israelíes, que han calificado como vergüenza, caótica e insultante.
Indicó que Hamas tiene exigencias que el pueblo israelí aceptaría, provocando que los presentes discreparan y le pidieran que frenara los combates en Gaza.
“Quien frustró este plan es la otra parte, nosotros no podíamos liberar a todos. El precio que quieren no son los prisioneros [palestinos detenidos en Israel], es el Estado entero de Israel”, aseveró Netanyahu.
Las víctimas señalaron que Netanyahu no respondió a sus preguntas y hasta leía cosas de un trozo de papel. “Me enfurecen que digan que fueron ellos quienes dictaron las cosas. No dictaron ni un solo paso”.
Desde el sábado, el gobierno de Israel anunció que su equipo se retiró del proceso de negociación impulsado por Qatar y Egipto; dejando entrever que “no hay posibilidad” de rescatar a los demás rehenes.
“Israel ha retirado a su equipo de negociadores de Qatar después de llegar a un “callejón sin salida” en las conversaciones”, cita un comunicado emitido por la oficina de Netanyahu.
Al respecto, Netanyahu asegura que Hamas no cumplió con los acuerdos, razón por la cual han detenido todo tipo de pláticas; reiterando que se suspenden por las acciones del grupo palestino.