Cientos de jóvenes chinos se están revelando en contra del estresante sistema laboral de su país, dejando sus trabajos y haciendo fiestas de renuncia para

La acción se ha convertido en tendencia en la nación asiática porque representa una respuesta a las altas presiones sociales que existen en China en relación con las extensas jornadas laborales.

Se destacó que como no todos los jóvenes tienen el privilegio de dejar sus puestos de trabajo, cuando uno lo hace no pueden dejar de hacer una fiesta de renuncia.

Los jóvenes festejan dejar atrás extenuantes horas laborales y malos tratos de sus superiores.

Uno de los tantos casos que se viralizó fue el de una joven de 27 años que renunció a un banco, donde su sueldo era superior al que hoy devenga.

Liang, asegura que renunciar fue liberador y que ahora vive una vida más feliz; a pesar de que tiene menos ingresos.

“Caí en el trabajo mecanizado y repetitivo. Esto me quitó mucha energía. Las ideas innovadoras se descartan y eventualmente desaparecen”, dijo la joven que después de dejar su trabajo hizo una fiesta de renuncia con sus amigos.

Desde que el primer caso se hizo viral, la tendencia ha ido creciendo en las redes sociales chinas; específicamente en jóvenes de 20 años.

Medios occidentales han hecho eco a la tendencia, destacando que los jóvenes chinos dejan sus trabajos por el agotamiento, bajos salarios y malos tratos de los jefes.

Actualmente, China tiene una tasa amplia de desempleo juvenil, llegando a cifras récord; razón por la cual las fiestas de renuncia son tan populares.

Hace unos meses, una familia japonesa, que tiene el mismo problema de China con la ola de suicidios por las presiones sociales, se viralizó el caso de un joven médico que se quitó la vida después de trabajar 200 horas extras.