Un equipo internacional de astrónomos anunció recientemente que la Vía Láctea se comió otra galaxia en un acontecimiento cósmico ocurrido hace miles de millones de años.

Esta afirmación se apoya en el descubrimiento de restos estelares denominados “Loki’s”, identificados con la ayuda del telescopio Gaia, que han permitido reconstruir la historia de la fusión galáctica.

Una inusual colección de estrellas podría representar los vestigios de una galaxia enana que la Vía Láctea devoró hace unos 10.000 millones de años. 

El hallazgo demuestra cómo las galaxias, incluidas la Vía Láctea, evolucionan a través de la incorporación de sistemas más pequeños.

Según los científicos, estos restos serían los vestigios de una galaxia enana que fue absorbida por nuestra galaxia, alterando su estructura y evolución.

El descubrimiento permite comprender mejor cómo la Vía Láctea adquirió su forma y masa actuales.

El rastro de estrellas batizado como “Loki’s” fue detectado gracias a precisos mapas estelares.

Los astrónomos aseguran que estas evidencias son claves para entender la formación de las galaxias y la historia dinámica del universo.

Estudios como este abren nuevas líneas de investigación para descifrar otras posibles fusiones en la historia de la Vía Láctea y de galaxias vecinas.

Este descubrimiento se suma a otros avances recientes en cosmología y astrofísica sobre el origen y evolución galáctica.

Nuestra galaxia natal no siempre fue un gigante cósmico de tal magnitud. Creció con el paso del tiempo, a partir de hace unos 12.000 millones de años, mediante la fusión con una multitud de galaxias enanas.

Sin embargo, el tamaño y la masa originales de la Vía Láctea siguen siendo una incógnita, lo que ha impulsado a los científicos a buscar pruebas de las galaxias que esta consumió, con el fin de determinar su historia y evolución.

via lactea
Foto: Shutterstock

Estudio revela que la Vía Láctea estaría plagada de planetas con océanos y continentes

Un estudio del Instituto GLOBE de la Universidad de Copenhague, ha dado a conocer que existe una probabilidad razonable de que el agua, uno de los componentes básicos de la Tierra, exista en otros planetas de la Vía Láctea.

El estudio del Instituto GLOBE, recurrió a un modelo de computadora para calcular con qué rapidez se forman los planetas y a partir de qué bloques de construcción.

La investigación fue publicada en la revista Science Advances, e indica que partículas de polvo de tamaño milimétrico de hielo y carbono, que orbítan alrededor todas las estrellas en la Vía Láctea, fueron las responsables de que hace 4,500 años se acumularan para de esta manera formar lo que se convertiría en el planeta Tierra.

Anders Johansen, profesor del Centre for Star and Planet Formation del Instituto GLOBE, dijo que “Hasta el punto en que la Tierra había crecido al uno por ciento de su masa actual, nuestro planeta creció capturando masas de guijarros llenos de hielo y carbono. La Tierra luego creció más y más rápido hasta que se volvió tan grande como la conocemos hoy. En el camino, la temperatura en la superficie aumentó bruscamente, lo que provocó que el hielo de los guijarros se evaporara en el camino hacia la superficie, de modo que, en la actualidad, solo el 0,1 por ciento del planeta está compuesta de agua, aunque el 70 por ciento de la superficie de la Tierra está cubierta por agua”.

Misteriosa señal de radio es enviada a la Tierra desde el “punto más cercano” de nuestra galaxia

Hace 10 años Johansen, junto a su equipo de investigación presentó la teoría que ahora se confirma con este nuevo estudio.

La teoría es llamada “acreción de guijarros”, e indica que los planetas están formados por guijarros que se agrupan y que los planetas luego crecen cada vez más.

El experto explicó que la molécula de agua (H20) es encontrada en todas partes de la Vía Láctea, y es por eso que la teoría abre la posibilidad de que otros planetas se hayan formado de la misma manera que la Tierra.

Un comunicado sostiene que, “Todos los planetas de la Vía Láctea pueden estar formados por los mismos bloques de construcción, lo que significa que los planetas con la misma cantidad de agua y carbono que la Tierra y, por lo tanto, los lugares potenciales donde puede haber vida presente, ocurren con frecuencia alrededor de otras estrellas de nuestra galaxia, siempre que la temperatura es la adecuada”.

Científicos investigan potente energía que provino de más allá de nuestra galaxia
Imagen cortesía, de archivo e ilustrativa.

Encuentran misteriosas estructuras en la Vía Láctea y los científicos están “estupefactos”

Un equipo de expertos de varios países del mundo informó el hallazgo de misteriosas estructuras en la Vía Láctea, detallando que están estupefactos con el descubrimiento.

“Estos hilos cósmicos unidimensionales son cientos de filamentos horizontales o radiales, cuerpos delgados y alargados de gas luminoso que potencialmente se originaron hace unos pocos millones de años cuando el flujo de salida de Sagitario A*”, informaron los astrónomos.

Detalles de estas misteriosas estructuras en la Vía Láctea fueron publicadas en The Astrophysical Journal Letters, donde se dio mayor información sobre el descrubrimiento.

Los científicos han revelado que los filamentos tienen una longitud relativamente corta, de entre cinco y diez años luz cada filamento.

El equipo de profesionales señaló que el descubrimiento se da a casi 40 años de que Farhad Yusef – Zadeh descubriera otra población de casi mil filamentos en la salida de Sagitario A*.

“En el 2022, se halló cientos de filamentos verticales emparejados y agrupados en la misma zona”, se destacó.

Los expertos han señalado que el hallazgo de las misteriosas estructuras en la Vía Láctea los dejó estupefactos.

“La verdad es que me quedé de piedra cuando las vi. Tuvimos que trabajar mucho para comprobar que no nos estábamos engañando a nosotros mismos“, se acotó.

Astrónomos captan misteriosas ondas de radio desde la Vía Láctea

Astrónomos han detectado ondas de radio inusuales provenientes del centro de la Vía Láctea.

La señal de energía es diferente a cualquier fenómeno estudiado antes y podría sugerir un objeto estelar previamente desconocido, según un nuevo estudio publicado en la revista Astrophysical Journal

El brillo del objeto varía drásticamente y la señal se enciende y apaga aparentemente al azar, dijo Ziteng Wang, autor principal del nuevo estudio en The Astrophysical Journal y estudiante de doctorado en la Escuela de Física de la Universidad de Sydney.

“La propiedad más extraña de esta nueva señal es que tiene una polarización muy alta. Esto significa que su luz oscila en una sola dirección, pero esa dirección gira con el tiempo”, dijo en un comunicado de prensa.

El equipo inicialmente pensó que podría ser un púlsar, un tipo muy denso de estrella de neutrones (muerta) que gira rápidamente, o un tipo de estrella que emite enormes llamaradas solares.

Sin embargo, las señales de esta nueva fuente de ondas de radio no coinciden con lo que los astrónomos esperan de este tipo de estrellas.

“Este objeto fue único porque comenzó siendo invisible, se volvió brillante, se desvaneció y luego reapareció. Este comportamiento fue extraordinario”, dijo la coautora del estudio Tara Murphy, profesora del Instituto de Astronomía de Sydney y la Escuela de Física de la Universidad de Sydney, en el comunicado.

El objeto voluble ha sido nombrado por sus coordenadas en el cielo nocturno: ASKAP J173608.2-321635.

Murphy dijo que los telescopios más potentes, como el Square Kilometer Array planeado, pueden ayudar a resolver el misterio.

La matriz es un esfuerzo internacional para construir el radiotelescopio más grande del mundo que se espera que esté terminado en la próxima década.