La Administración Nacional de Aeronáutica y del Espacio de Estados Unidos (NASA) tiene la mira puesta en construir un reactor nuclear en la superficie lunar antes de que finalice la década, según informes recientes de medios estadounidenses. El proyecto, que busca garantizar un suministro energético constante, forma parte de los planes más amplios de establecer una presencia humana permanente en la Luna.

De acuerdo con el medio Politico, el actual director interino de la NASA, Sean Duffy nombrado por el presidente Donald Trumpha enfatizado la urgencia de avanzar rápidamente con esta tecnología, señalando que otros países como China y Rusia también están desarrollando proyectos similares. Según Duffy, existe el riesgo de que esas naciones intenten imponer “zonas de exclusión” en el territorio lunar, lo que hace aún más urgente la acción estadounidense.

El proyecto contempla la construcción de un pequeño reactor que genere al menos 100 kilovatios de energía, suficiente para alimentar sistemas básicos de una base lunar. Aunque esa cantidad de energía es modesta en comparación con una turbina eólica terrestre que puede producir varios megavatios, sería fundamental para garantizar operaciones sostenidas en condiciones extremas.

Una de las principales dificultades en la Luna es la duración de sus días: cada jornada lunar equivale a casi 28 días terrestres, con dos semanas de luz solar continua seguidas de dos semanas de completa oscuridad. Esto hace que la energía solar no sea una fuente confiable para misiones prolongadas, lo que convierte a la energía nuclear en la alternativa más viable.

En 2022, la NASA ya había financiado estudios preliminares, otorgando contratos a tres compañías para diseñar propuestas de reactores lunares. Mientras tanto, en mayo de este año, China y Rusia anunciaron que planean construir una estación nuclear automatizada en la Luna para 2035, lo que intensifica la competencia internacional por establecer presencia en el satélite natural.

“Nuestro objetivo no es solo avanzar en la exploración espacial, sino también proteger los intereses estratégicos de Estados Unidos fuera de la Tierra”, escribió Duffy en una carta, según reportó The New York Times. En ese sentido, el programa busca impulsar una futura economía lunar y fortalecer la seguridad nacional en el espacio.

A pesar del entusiasmo que rodea el proyecto, algunos científicos y analistas advierten que el cronograma es muy ambicioso, especialmente considerando los recortes presupuestarios que enfrenta la NASA. También hay quienes temen que la motivación detrás del plan sea más política que científica, impulsada por la competencia con otras potencias espaciales.

Sin embargo, muchos expertos coinciden en que el uso de energía nuclear será esencial para establecer colonias sostenibles tanto en la Luna como, en el futuro, en Marte. Y aunque aún quedan desafíos por superar, Estados Unidos parece decidido a no quedarse atrás en la nueva era de la exploración espacial.

Supercomputadora de la NASA simula caída en un agujero negro