El primer ministro de Japón, Fumio Kishida, se vio obligado a destituir a su hijo de un cargo público por abusar del poder al realizar una fiesta en la residencial oficial.
La decisión de suspenderlo del cargo se da luego que la oposición criticara duramente la irresponsabilidad del funcionario de usar los bienes públicos para reuniones personales.
El caso de abuso de poder de Shotaro Kishida se expuso en una reconocida revista del país, desatando una ola de críticas en contra del primer ministro y su hijo.
Tras ser expuesto, el líder japonés no tuvo más opción que destituir a su hijo mayor, que fungía como secretario de asuntos políticos.
“Shotaro Kishida, hijo mayor del primer ministro de Japón, invitó a un grupo de personas, incluidos familiares, a una fiesta de fin en la residencia oficial”, cita la investigación del medio de comunicación.
Las fotografías se viralizaron rápidamente, generando el malestar de la clase política y de la población, obligándolo a tomar decisiones contundentes para no perder la aceptación del electorado.
“Como secretario de asuntos políticos, un puesto público, sus acciones fueron inapropiadas y decidí reemplazarlo para que asumiera la responsabilidad”, detalló el primer ministro de Japón a los medios de comunicación.
Shotaro será sustituido por el secretario Takayoshi Yamamoti el próximo jueves.
El funcionario reconoció que estaba al tanto de la fiesta en la residencia oficial, pero no se quedó en la cena.