El director  la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (DDHH), Craig Mokhiber, interpuso su renuncia y calificó de genocidio el ataque perpetrado por Israel a un campo de refugiados en la ciudad de Jabalia en Palestina.

La dimisión de directivo de la ONU se da como mecanismo de protesta ante la falta de respuesta del ente mundial al conflicto entre Israel y Hamas que ha dejado decenas de muertos, en su mayoría palestinos.

“Una vez más, estamos viendo un genocidio desarrollándose ante nuestros ojos, y la Organización a la que servimos parece incapaz de detenerlo”, dijo Mokhiber en un comunicado entregado a la ONU sobre el ataque Israel, que dejó más de cien muertos, en su mayoría civiles.

El ahora exdirectivo de la ONU hizo un llamado a luchar contra el apartheid (sistema de segregación racial) y establecer un único Estado democrático secular basado en los derechos humanos para todo el pueblo de la Palestina histórica.

Craig Mokhiber, denunció hace unas horas “décadas de impunidad israelí proporcionadas por Estados Unidos y otros gobiernos occidentales; y décadas de deshumanización  del pueblo palestino por parte de los medios corporativos occidentales.

El ataque de Israel al campo de refugiado fue confirmado por autoridades militares del pueblo judío, asegurando que en el área se refugiaba un alto mando del grupo Hamas.

Autoridades palestinas informaron que la cifra de muertos, hasta el momento, es de 145 personas y podría superar los 400 fallecidos.

“Al menos 145 personas han muerto y centenares resultan heridas tras un ataque israelí contra el campo de refugiados de Jabalia”, detalló la prensa local sobre el ataque.

Las imágenes publicadas muestran un terreno completamente destruido, dejando escenas desgarradoras.