El jefe de seguridad de Brasil se vio obligado a renunciar a su cargo luego que un video demostrara que ayudó en el asalto de cientos de manifestantes a las sedes de los tres poderes de Estado.

El incidente, que dejó cuantiosos daños materiales, se registró el pasado 8 de enero, días después que Luiz Inácio Lula da Silva asumiera el poder de la nación.

Medios brasileños han destacado que en las grabaciones se ve al jefe de seguridad, Marco Edson Goncalves Dias, abriendo las puertas para dejar ingresar a los manifestantes violentos.

Goncalves Dias, considerado un hombre de confianza del presidente, no ha brindado declaraciones sobre los motivos para permitir el ingreso de los protestantes.

Las imágenes que lo implican en los disturbios, relacionados con el expresidente Jair Bolsonaro, fueron publicadas por CNN Brasil.

En la grabación se ve al ahora exjefe de seguridad en el Palacio Presidencial de Planalto el día del asalto.

La oposición había denunciado que el militar había facilitado el ingreso, pero no tenían pruebas de sus aseveraciones.

Además de facilitar el ingreso a los protestantes, se ve al hombre de confianza de Lula indicándole a los manifestantes una salida de emergencia. Uno de los asesores de Goncalves Dias les ofrece hasta botellas con agua.

El jefe de seguridad trabajo con Lula en los dos primeros mandatos y fue el encargado de la campaña electoral de 2022.