- El rey de Inglaterra dejó entre líneas un mensaje que muchos han analizado como impactante, a pesar de sus palabras diplomáticas.
AP / Redacción.- La reciente advertencia sutil del rey Carlos III dirigida a Estados Unidos ha generado debate en los círculos diplomáticos y mediáticos sobre el futuro de las relaciones bilaterales.
La advertencia del rey refleja la postura de la monarquía británica ante crecientes tensiones globales y el renovado interés del Reino Unido en influir en la política internacional.
Durante un discurso de Carlos III seguido de cerca por autoridades de ambos países, el monarca británico evitó menciones directas a la Casa Blanca, pero el mensaje fue entendido como una señal de cautela hacia las políticas estadounidenses en temas como seguridad internacional, cambio climático y cooperación global.
Analistas señalan que esta intervención resalta el papel diplomático que la monarquía aún conserva, especialmente en escenarios donde prevalece cierta incertidumbre geopolítica.
Carlos III conmemora 250mo aniversario de independencia de EEUU
El rey Carlos III conmemoró el 250mo aniversario de la independencia de Estados Unidos del Reino Unido expresando gratitud ante el hecho de que ambos países hayan sido capaces de unir fuerzas para construir “una de las alianzas más trascendentales en la historia de la humanidad “, al tiempo que instó a “que ignoremos los llamados a volvernos cada vez más ensimismados”.
Durante una sesión conjunta del Congreso de Estados Unidos, Carlos destacó en repetidas ocasiones los vínculos históricos y culturales que, asegura, han afianzado un lazo duradero entre Estados Unidos y Reino Unido.
Pero incluso mientras hablaba en términos unificadores y optimistas, lanzó una serie de sutiles advertencias en las que alentó a líderes en Estados Unidos a mantener colaboración y compromiso en los asuntos globales.
Afirmó que la alianza entre Estados Unidos y Reino Unido, que enfrentó una nueva prueba con la guerra que el presidente Donald Trump lanzó contra Irán, “no puede descansar en logros pasados”. El monarca pidió una “determinación inquebrantable” para respaldar a Ucrania contra Rusia, al tiempo que ensalzó la alianza de la OTAN, a la que Trump ha socavado en repetidas ocasiones.
El rey elogió el pluralismo religioso y el diálogo interreligioso en términos que resultan poco comunes en el Washington de Trump. Mientras la Casa Blanca revierte regulaciones cuyo objetivo era combatir el cambio climático, el rey alentó a quienes están en posiciones de poder a “reflexionar sobre nuestra responsabilidad compartida de salvaguardar la naturaleza, nuestro activo más preciado e irremplazable”.
En cierto momento, Carlos trazó la noción de pesos y contrapesos sobre el poder ejecutivo hasta la Carta Magna, el documento legal fundacional sellado por el rey Juan en 1215. Trump declaró a The New York Times a principios de este año que únicamente estaba limitado por “mi propia moralidad”.
Y al reconocer un escándalo que ha sacudido a la política en ambos países, Carlos aludió sutilmente a las víctimas de Jeffrey Epstein, el delincuente sexual convicto relacionado a funcionarios británicos, incluido el propio hermano del monarca, Andrés.
Carlos se concentra en reparar una relación deteriorada
Carlos se encuentra en una gira de cuatro días por Estados Unidos cuyo objetivo es celebrar la independencia estadounidense y reparar una relación cada vez más deteriorada entre las dos naciones. Llegó a Washington como una figura opositora a Trump. Acompañado por la reina Camila, Carlos tuvo un saludo cordial con el presidente y la primera dama, Melania Trump.
En sus palabras de bienvenida, Trump también destacó la historia compartida entre ambos países.
“Los patriotas estadounidenses hoy pueden cantar: ‘Mi país, ‘es de ti, dulce tierra de libertad'”, solo porque nuestros antepasados coloniales primero cantaron ‘God save the King’ (“Dios salve al rey”)”, declaró Trump.
Los líderes se reunieron en el Despacho Oval en un encuentro cerrado al público. Después, el presidente dijo que fue una “muy buena reunión” y que Carlos es una “persona fantástica”.
Por la noche, Trump ofreció a la pareja real una animada cena de Estado en la Casa Blanca. Entre los cerca de 130 invitados había líderes de la industria tecnológica como el director general saliente de Apple, Tim Cook, y el fundador de Amazon, Jeff Bezos, así como jueces conservadores de la Corte Suprema y varios periodistas y presentadores de Fox News.
Carlos y Camila continuarán su viaje por Estados Unidos con visitas a la ciudad de Nueva York y Virginia.
Durante su discurso de aproximadamente 20 minutos ante el Congreso, el rey, que es expresamente apolítico, nunca criticó directamente a Trump. Aun así, el contraste fue evidente por momentos y algunos analistas británicos describieron su discurso como más político de lo esperado.
Trump estuvo en ese mismo estrado hace apenas un par de meses y fustigó a los demócratas por no ponerse de pie durante parte de su discurso del Estado de la Unión. El rey, por su parte, provocó varias ovaciones de pie de legisladores de ambos partidos que lo escucharon atentamente.
Carlos es apenas el segundo monarca británico en dirigirse ante una sesión conjunta del Congreso. Su madre, la reina Isabel II, pronunció un discurso similar en 1991, cuando destacó los lazos históricos entre ambos países y la importancia de sus valores democráticos.
Carlos reconoce un mundo “más volátil y más peligroso”
Si bien el rey rindió homenaje a esas declaraciones, también reconoció que el entorno actual es “más volátil y más peligroso que el mundo al que mi difunta madre le habló”.
Muchos de los legisladores presentes en la sala acudieron el sábado a la Cena de la Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca, la cual se vio interrumpida cuando un hombre armado comenzó a disparar en lo que las autoridades han descrito como un intento de asesinato contra Trump.
“Permítanme decirlo con determinación inquebrantable”, subrayó Carlos. “Este tipo de actos de violencia nunca tendrán éxito”.
Mientras tanto, la relación intermitente de Trump con el primer ministro británico Keir Starmer se ha vuelto particularmente agria en los últimos meses mientras el presidente ha buscado reunir apoyo internacional para la guerra en Irán. Trump criticó a Starmer, quien se ha resistido en gran medida a sus propuestas, diciendo que “no estamos tratando precisamente con Winston Churchill”.
Trump también ha impuesto aranceles a Reino Unido y ha advertido sobre gravámenes adicionales pese a un fallo de la Corte Suprema que ha dificultado ese tipo de medidas unilaterales. El republicano amenazó apenas la semana pasada con imponer un “gran arancel” a Reino Unido si no elimina un impuesto a los servicios digitales sobre empresas tecnológicas estadounidenses.
De manera más amplia, Trump ha cuestionado la tradicional alianza transatlántica con esfuerzos por anexarse Groenlandia y amenazas de abandonar la OTAN. Ha impuesto aranceles en varias ocasiones y se ha burlado de Canadá, miembro de la Mancomunidad Británica.
Antes de su discurso, el rey había enfrentado algunos llamados en el Capitolio para reunirse con víctimas de Epstein mientras se encuentra en Estados Unidos. No mencionó directamente al delincuente sexual convicto, pero hizo referencia a la “fuerza colectiva” en Estados Unidos y Reino Unido para “apoyar a las víctimas de algunos de los males que, trágicamente, existen actualmente en nuestras dos sociedades”.
Si Carlos criticó discretamente a Trump, el presidente no pareció molestarse . Dijo después que el rey “pronunció un gran discurso”.
“Tenía mucha envidia”, dijo.
Despidos y comportamiento “abusivo” del rey Carlos III genera críticas en Reino Unido
El sindicato de trabajadores británico reaccionó ante los despidos y el comportamiento “abusivo” del rey Carlos III, quien llegó al poder a los 76 años de edad.
Las críticas al nuevo reinado llegan luego que se anunciara la separación del personal de la antigua casa donde vivía el rey y se indicara que era inevitable.
Fue por medio de un comunicado de prensa que se notificó de los despidos en la antigua residencia en Clarence House. La decisión se tomó luego que el monarca hiciera su traslado oficial al Palacio Real para iniciar su reinado.
El medio británico The Guardian informó que ya se habían enviado algunas cartas de despido, lo que dejó fuertes cuestionamientos por no esperar que culminara el periodo de luto de la Reina Isabel, quien falleció el pasado 11 de septiembre.
“Tras la ascensión al trono de la semana pasada, las operaciones de residencia del antiguo príncipe de Gales y a la antigua duquesa de Cornualles cesaron”, se informó.
Además, añade que todo se está haciendo conforme a ley, y que se respetarán los derechos de los trabajadores.
“Nuestro personal ha prestado un largo y leal servicio y, aunque algunos despidos son inevitables, trabajamos de urgencia para identificar funciones alternativas para el mayor número de empleados”, se agregó.
Inmediatamente se supo la noticia, el sindicato británico calificó como desalmada la decisión de realizar la cancelación de los contratos en pleno periodo de luto.
Asimismo, se refirieron al “abusivo” comportamiento, el cual ha sido replicado en los distintos medios de comunicación a nivel mundial.
Carlos de Gales se convierte en rey de Reino Unido a sus 73 años de edad
Carlos de Gales, considerado por los medios británicos como el eterno príncipe, se convirtió este jueves en el rey de Reino Unido tras la muerte de su madre, la reina Isabel.
El nuevo reinado no solo traería problemas sociales, sino políticos. Conocedores han indicado que el deceso de la reina podría traerle problemas a Carlos y a la monarquía.
Según expertos, el amor por la reina Isabel II no incluiría a su hijo el ahora rey. Esto podría dejar una marcada ola de descontento del pueblo.
La llegada de Carlos de Gales a sus 73 años también podría generar el rechazo, porque sería considerado por su pueblo como un “rey débil”.
Otro factor que sumaría es el descontento por la eterna princesa Diana, algo que le perjudicaría a la monarquía una vez que Carlos llegue al poder. El ahora rey, deberá dar su primer discurso e informar si usará ese nombre y el gobierno deberá jurar lealtad.
Carlos de Gales tomará oficialmente su puesto como rey luego de nueve días de luto oficial, no está claro donde será la ceremonia.
De repetirse el evento de hace más de 70 años, el nuevo rey oficializaría su mandato en Abadía de Westminster, en una coronación sencilla como la de su madre.
¿Quién es Carlos de Gales?
El rey nació en 1948 en la ciudad de Londres bajo el nombre secular Carlos Felipe Arturo Jorge. En 1955, a sus 7 años acordaron que el príncipe asistiría a la escuela presencial; rompiendo la tradición de los herederos al trono sobre un sucesor particular.
En 1966 estuvo en intercambio, en Timbertop, un centro educativo de Australia. 1967 ingresó a la Universidad de Cambridge para estudiar arqueología y antropología, dos años más tarde cambió de carrera, incursionando en Historia.
Carlos de Gales tuvo formación de piloto de aviación, siguiendo los pasos de su padre, abuelo y sus dos bisabuelos. A los 33 años contrajo matrimonio con la aristócrata Diana Spencer, quien le dio a la corona dos hijos. Posteriormente, se divorció y se casó con Camila Parker, un viejo amor.
Indígenas exigen a Carlos III pedir disculpas y resarcir los daños provocados por la corona británica
La Mancomunidad de Naciones, mejor conocida como Commonwealth, exigió al rey Carlos III pedir disculpas y resarcir los daños provocados por la corona británica durante la colonización.
El pedido de los líderes indígenas surge a pocos días que la Corona Británica oficialice el reinado de Carlos, tras la muerte de su madre, la reina Isabel.
Reporte periodístico de The Guardian señala que Commonwealth quiere que Carlos III reconozca el horrible legado de la colonización.
Son países que han solicitado a Carlos III pedir disculpas y resarcir los daños antes que tome su cargo como rey de manera oficial.
“Nosotros, bajo firmantes, hacemos un llamado al monarca británico, el rey Carlos III, en la fecha de coronación, el 6 de mayo de 2023, para que reconozca los horribles impactos, y el legado del genocidio y de la colonización de los pueblos indígenas esclavizados”, cita una carta enviada al rey.
Las naciones firmantes son Antigua y Barbuda, Nueva Zelanda, Australia, Bahamas, Belice, Canadá, Granada, Jamaica, Papúa Nueva Guinea, San Cristóbal y Nieves, Santa Lucía y San Vicente y Las Granadinas.
La Mancomunidad señala que Inglaterra no ha resuelto las injusticias ni el legado de colonización.
En la carta también piden la repatriación y devolución de todos los artefactos que fueron “robados” de los pueblos.
La exsenadora aborigen australiana y exatleta olímpica, Nova Peris, indicó que reconocen que la conversación es difícil para la familia, pero el cambio hay que impulsarlo.