En un hito significativo en medio del conflicto en Ucrania, representantes de Moscú y Kiev se reunieron por primera vez en la ciudad de Doha, Qatar, bajo la mediación de este país, para abordar la delicada cuestión de la devolución de menores separados de sus familias debido a la guerra en curso.

La comisionada para los Derechos del Niño en Rusia, María Lvova-Belova, anunció el jueves la celebración de estas negociaciones presenciales, destacando la importancia del evento y expresando su agradecimiento a Qatar por su papel mediador. Lvova-Belova, quien enfrenta una orden de arresto de la Corte Penal Internacional (CPI) junto con el presidente ruso Vladímir Putin, reveló que se discutió la asistencia a las familias que buscan reunirse con sus seres queridos.

En el transcurso de las conversaciones, se abordó la situación específica de 29 niños residentes en Rusia y 11 en Ucrania que aguardan ansiosamente la reunión con sus familias. Lvova-Belova desestimó las afirmaciones de miles de niños deportados como un mito, subrayando que las cifras reales eran significativamente menores y pidiendo a Qatar que actuara como testigo de esta verdad.

Desde Moscú, la portavoz de Exteriores, María Zajárova, utilizó la oportunidad para acusar a Kiev y a Occidente de politizar el destino de los niños ucranianos con fines políticos. Argumentó que, mientras tanto, los verdaderos problemas de los niños se pasaban por alto, y criticó las iniciativas occidentales que, según ella, no tenían como objetivo la reunificación familiar genuina.

Zajárova contrastó esta situación con los casos de separación familiar promovidos por las autoridades europeas, mencionando un número considerable de familias ucranianas afectadas. Además, destacó la preocupación por la situación de 161 niños ucranianos encontrados en Alemania, lo que, según Ucrania, constituye una violación de la integridad familiar.

Estos acontecimientos sirven como un recordatorio de la complejidad y la urgencia de abordar la situación de los niños afectados por el conflicto en Ucrania, así como de la necesidad de una acción concertada y una cooperación internacional significativa para resolver esta delicada cuestión.

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