Rusia denunció una “provocación deliberada” tras la explosión ocurrida recientemente cerca en un mercado en una ciudad ucraniana.
De acuerdo con Rusia, la explosión tiene como objetivo dañar el cara a cara entre Donald Trump y Vladimir Putin, el cual se desarrollará en unas horas en Alaska.
Ucrania, por su parte, informó que Rusia atacó el mercado sin respetar lo que sería el inicio de las negociaciones. Expertos han indicado que se trataría de una estrategia tanto de Ucrania como de Rusia.
A Volodimir Zelenski sería al que mas le conviene no acabar con la guerra, aunque muchas fuentes internacionales interpretan el incidente como un mecanismo ruso para mantener la inestabilidad en la región y seguir tomando territorio ucraniano.
Crecen las tensiones diplomáticas tras la explosión
Analistas advierten que cualquier ataque en infraestructuras clave puede tener consecuencias imprevisibles en el equilibrio regional y en los futuros acuerdo entre Rusia y Ucrania.
Mientras tanto, organizaciones como la ONU manifiestan preocupación por el aumento de ataques sobre infraestructura civil en la zona del conflicto.
En la región de Crimea, ciudadanos y observadores temen que se produzcan represalias y un aumento de las operaciones militares.