Las secuelas de la Guerra Fría en Europa continúan y se confirmó por un análisis realizado a los jabalíes, encontrando radiactividad.
Según un informe revelado hace unos días a la prensa, la carne de jabalí tiene presencia de isótopo radiactivo cesio-135.
Con las muestras se logró determinar que las secuelas de Guerra Fría no se deben al accidente nuclear de Chernobyl en 1986, sino la guerra fría e 1960.
“En un principio se creía que estos animales estaban contaminados por el accidente nuclear de Chernobyl en 1986 tras quedar expuestos a la contaminación radiactiva, pero un nuevo estudio logró determinar que las pruebas nucleares realizadas en la Guerra Fría sería la responsable”, señala el informe publicado en diferentes medios.
A pesar de los años, los animales continúan contaminados por la radiactividad que dejaron las pruebas nucleares en los 60. “En los ensayos de armas nucleares de los años 60 se liberó no solo cesio 137, sino también cesio-135; un isótopo de cesio una vida media significativa más larga”.
Expertos han señalado que el cesio se desintegra con el paso de los años, razón por la cual se ha prohibido el consumo de todo animal salvaje.
Al respecto, las consecuencias de la Guerra Fría continuarán porque las trufas que comen los jabalíes están contaminadas.
La noticia de que la carne de jabalíes aún tiene radiactividad llega a pocas horas del lanzamiento de toneladas de agua radiactiva autorizada por el gobierno de Japón en el océano.
La estrategia estatal de Japón tiene como propósito que los ciudadanos consuman producto de la ciudad ante el temor de que los mariscos sean contaminados con radiactividad.