El presidente Donald Trump niega ser dictador, una afirmación que ha reiterado públicamente en medio de sus crecientes niveles de respaldo de parte de los republicanos estadounidenses.

“Y dicen… Él es un dictador. Es un dictador… Mucha gente está diciendo, Quizás nos gustaría un dictador. No me gusta un dictador. No soy un dictador”, dijo el mandatario.

Esta noticia se produce en medio de los crecientes debates sobre las elecciones en Estados Unidos y la polarización política.

En una entrevista difundida esta semana, Trump rechazó las acusaciones sobre comportamientos dictatoriales.

No obstante, sorprendió al decir que “mucha gente quiere que lo sea”, en referencia a la percepción de sus simpatizantes. “No creo que nunca tuviera que hacerlo. Pero hay mucha gente que piensa que quizás sí”, manifestó. Este tipo de declaraciones han generado un intenso debate político.

“No necesariamente dicen: Sí, quiero un dictador. Pero las encuestas muestran que los republicanos se han inclinado en esa dirección, en un grado bastante notable”, agregó.

Las encuestas generalmente muestran que más de la mitad de los republicanos dicen que quieren menos controles sobre el poder de Trump, y hasta un tercio respalda alguna versión de poder sin límites.