El presidente estadounidense, Donald Trump, declaró recientemente que la liberación de los rehenes secuestrados por Hamas solo será posible si Israel logra la destrucción total de la organización palestina en la Franja de Gaza.

Esta postura refuerza el tono de presión internacional sobre Israel en medio del prolongado y sangriento conflicto en la región.

“¡Solo veremos el regreso de los rehenes restantes cuando Hamas sea confrontado y destruido! ¡Cuanto antes ocurra esto, mayores serán las probabilidades de éxito!”, escribió Trump en su red social Truth Social.

La declaración genera controversia, y ha sido interpretada por sectores diplomáticos como una exigencia para endurecer la ofensiva militar en Gaza.

Reacciones internacionales y debate interno en Israel

El pronunciamiento de Trump se produce en un contexto especialmente delicado. Por un lado, familiares de los secuestrados por Hamas han reclamado negociaciones para conseguir su pronta liberación.

Por otro, el gobierno israelí, enfrentando críticas internas y externas, mantiene operaciones militares en Gaza bajo constante presión de la comunidad internacional para evitar una escalada mayor.

Expertos en relaciones internacionales advierten que la exigencia de Trump puede tensar aún más la situación, dificultar rutas diplomáticas y agravar el drama humanitario en Gaza.