La historia de Tyler Reks ha revolucionado las redes luego que anunciara su regreso al ring, pero esta vez no como un macho alfa, sino como una mujer beta.

El deportista de lucha libre WWE decidió cambiarse su sexo ya varias semanas, pero su transformación se ha convertido en toda una tendencia luego que revelara algunos detalles que lo llevaron a cambiar de género.

Tyler Reks ha calificado como drástico su cambio, entre los que destacan bajar 280 libras de músculo para verse menos masculino.

“Yo era el macho alfa de los machos alfa…  Era un tipo que llevaba rastas hasta el trasero. Me había afeitado un lado de la cabeza. Parecía un cruce entre Ragnar Lothbrok y la Montaña de Juego de Tronos con tatuajes. No me podías perder”, dijo la ex superestrella de la WWE.

Destacó que después de verse completamente masculino lo veían en las calles caminando de un lado a otro con tacones y ropa de mujer.

Sobre su transformación, Tyler Reks, reveló que dejó de consumir tantas calorías para poder bajar sus músculos que le quitaban su feminidad.

Actualmente, Gabbi es entrenadora personal, y se dedica a ayudar a otras personas a alcanzar sus objetivos.  “Tenemos que cavar profundo. Tenemos que encontrar la verdadera emoción profunda detrás de esto. Y una vez que tienes eso, lo impulsa todo“.

Indicó que lo más poderoso que ha logrado en la vida es hacer su transformación médica, liberándose de todo tabú. “Cando tomé la decisión de hacer la transición médica. Fue tan poderoso que estaba realmente listo para liberarlo todo”.

Tyler Reks recordó que fue a los 36 años que le empezó el interés de utilizar ropa de mujer. “Tuve un momento en el que dejé de presentar teatro durante un par de meses porque [mi esposa] había mencionado que no se sentía atraída sexualmente por mí en ese momento porque solo veía visiones de mí disfrazado”.

El ex superestrella de la WWE dijo que estuvo a punto del suicidio por no perder su matrimonio, ya que su esposa le decía que no le atraía para nada vestirse de mujer.

Ahora vive feliz, después de aceptarse y pasar de ser un macho alfa a una mujer beta.