Zachary Levi, conocido por su papel protagónico en Shazam!, ha compartido abiertamente cómo sus posturas políticas han afectado su carrera en la industria del entretenimiento. El actor se considera un “outsider” en Hollywood debido a sus creencias conservadoras y al respaldo público que dio a Donald Trump en las elecciones presidenciales.
Según ha declarado, desde que expresó abiertamente su apoyo al expresidente, ha recibido avisos de su equipo sobre personas en la industria que han optado por no trabajar con él. Aunque no se le han revelado nombres concretos, Levi reconoce que era consciente de las posibles consecuencias antes de manifestar su postura. “No tomé esta decisión a la ligera. Sabía que habría repercusiones, y las acepto”, afirmó.
A pesar del rechazo de algunos sectores, Levi asegura que también ha encontrado apoyo entre profesionales que comparten sus ideas o valoran su franqueza. En sus palabras, hay quienes le han agradecido el coraje de expresar públicamente una postura política distinta a la dominante en la industria cinematográfica.
Levi también abordó su visión personal de la política, asegurando que no se alinea completamente con una sola ideología. Se describió como una persona con opiniones tanto conservadoras como liberales, especialmente en temas sociales. Afirmó tener una relación cercana y respetuosa con la comunidad LGBTQ+, destacando que nunca ha considerado, desde su espiritualidad, que se deba juzgar o marginar a personas por su orientación sexual.
En una intervención previa en redes sociales, el actor cuestionó las declaraciones de la presentadora Whoopi Goldberg, quien afirmó que Hollywood era un entorno inclinado hacia la derecha. Levi refutó esta visión, argumentando que muchos actores con ideas conservadoras permanecen en silencio por temor a represalias. Aseguró haber recibido numerosos mensajes privados de colegas que se sienten intimidados por las posibles consecuencias de hacer públicas sus opiniones políticas.
Por último, Levi opinó que la industria está experimentando un cambio profundo tras los efectos de la pandemia y las recientes huelgas de guionistas y actores, y considera que las dinámicas tradicionales de poder y censura ideológica podrían estar debilitándose.
Con esta postura, Zachary Levi se posiciona como una de las pocas figuras en Hollywood que han decidido hablar con claridad sobre la relación entre política e industria, en medio de un panorama que, según él, aún no permite plena libertad de expresión sin consecuencias profesionales.